Por Mireya Álvarez
El diputado del Partido del Trabajo (PT), Ernesto Santillán Ramírez refutó de manera contundente las imputaciones vertidas por su colega de Morena, Octavio Martínez Vargas, quien lo había señalado públicamente de tener un pariente de sexo masculino arrestado en el municipio de Ecatepec bajo cargos de presuntos actos delictivos.
Mediante un comunicado, Santillán Ramírez desmintió cualquier lazo sanguíneo con el individuo en cuestión. “Yo no tengo hermanos varones ni medios hermanos, por lo que los presuntos culpables no tienen relación familiar conmigo”, precisó.
El petista exigió a Martínez Vargas que presente pruebas verificables que respalden sus afirmaciones, instándolo a evitar la difusión de lo que catalogó como “chismes o rumores de redes sociales”.
Además, elevó el tono de la confrontación al advertir que, si no recibe una disculpa pública por parte de Martínez Vargas, procederá con las acciones legales pertinentes, además de calificar el señalamiento como un “intento burdo de difamación”.
“Le pido que deje de construir escándalos para seguir llamando la atención. No todo se vale en política ni todo se arregla con reflectores”, sentenció, criticando lo que percibe como un uso desmedido de la controversia para obtener visibilidad.
La nota subraya, sin embargo, que las acusaciones de Martínez Vargas se dan en un contexto donde él mismo enfrenta un historial de señalamientos. Su homólogo, Octavio Martínez, es calificado dentro y fuera del Congreso como un “delincuente de cuello blanco”, acusado de recurrir al chantaje político y la presión mediática para conseguir cargos o beneficios para su círculo cercano. La crónica enfatiza que, a diferencia de sus dichos contra Santillán, estos señalamientos hacia Martínez sí cuentan con sustento y antecedentes documentados.
La ofensiva de Martínez Vargas se interpreta en los círculos políticos como una nueva manifestación de su bien conocido estilo provocador y calculador. Se le atribuye no “perder oportunidad de generar ruido político, incluso a costa de la reputación de sus compañeros legisladores”.
Ante ello, el petista reafirmó que su prioridad sigue siendo su labor legislativa y mantener un desempeño responsable, distanciándose de las “estrategias de difamación que algunos usan para sobrevivir políticamente”.
“Mientras algunos viven del escándalo, nosotros preferimos que hablen los resultados”, concluyó el ecatepense, buscando centrar el debate en el trabajo legislativo frente a la disputa personal.



