Por Mireya Álvarez
En un entorno marcado por desafíos sociales, un grupo de jóvenes de la Escuela Secundaria Técnica No. 33 “Valentín Gómez Farías” del municipio de San José del Rincón está cambiando la narrativa a través de la ciencia y la tecnología. Su iniciativa, el equipo de robótica Venabots, se ha convertido en un referente de perseverancia tras obtener destacados resultados como campeón y subcampeón en diversas competencias.
En conferencia de prensa desde la capital mexiquense, indicaron que ahora, el siguiente paso en su trayectoria los llevará a un escenario nacional, toda vez que el próximo 25 de abril, en Texcoco, presentarán tres proyectos con los que buscan consolidar su crecimiento y representar con orgullo a su comunidad.
Más allá de los premios, el caso de Venabots refleja un proceso formativo que va mucho más allá del aula, donde la dedicación diaria, el trabajo en equipo y la confianza en sus propias habilidades han sido pilares para que estos estudiantes no solo desarrollen tecnología, sino también una visión clara de su futuro.
El acompañamiento de su entrenadora, Marisol Celele Mendoza, ha sido clave en este proceso, su labor ha trascendido lo técnico, fortaleciendo valores como la disciplina, la responsabilidad y el compromiso personal en cada integrante del equipo.
Sin embargo, alcanzar este nivel no ha estado exento de obstáculos. La falta de recursos económicos representó uno de los principales retos, lo que obligó a buscar respaldo más allá de las instituciones, fue entonces cuando la sociedad civil jugó un papel decisivo.
“Gracias a iniciativas impulsadas por colectivos y organizaciones como Vívelo, Trasciende 54 y Lobos Dux, se llevaron a cabo actividades para recaudar fondos, entre ellas la rifa de una motocicleta. El esfuerzo conjunto permitió reunir más de 95 mil 700 pesos, monto que hizo posible la participación del equipo en la competencia nacional”, indicó Celele Mendoza.
La entrenadora agregó que este logro no solo resolvió una necesidad económica, sino que también evidenció el impacto que puede tener la colaboración comunitaria cuando se enfoca en generar oportunidades para las nuevas generaciones.
En tanto, integrantes del proyecto destacaron que el mayor beneficio ha sido el fortalecimiento de la autoestima de los estudiantes, quienes hoy no solo compiten, sino que creen firmemente en su capacidad para alcanzar metas más ambiciosas.
Por su parte, los jóvenes han manifestado su gratitud hacia quienes respaldaron su causa y aseguran que darán su máximo esfuerzo para representar dignamente a su escuela y a todos quienes confiaron en ellos.
Historias como la de Venabots ponen en evidencia que, incluso en contextos complejos, el talento puede abrirse camino cuando encuentra apoyo. La combinación de comunidad, compromiso y oportunidades no solo impulsa proyectos, también redefine los límites de lo posible.


