* Hospitales al límite y decisiones bajo fuego……
* Con 48.9 muertes por cada 100 mil mujeres, el Estado de México ocupa el sexto lugar a nivel nacional en mortalidad materna……
Por Mireya Álvarez
En una acción de alto impacto visual, el Frente Nacional por la Familia en el Estado de México proyectó, mediante video mapping, un diagnóstico contundente, donde el sistema de salud estatal se encuentra rebasado. La intervención, realizada en el marco de la Semana por la Vida, puso en el centro del debate lo que calificaron como una profunda desconexión entre la crisis hospitalaria y las prioridades de la administración encabezada por la gobernadora Delfina Gómez.
Y es que de acuerdo con el estudio de Políticas Públicas basadas en evidencias científicas de Melisa Institute, el Estado de México se coloca en sexto lugar a nivel nacional en muertes maternas con una tasa de 48.9 fallecimientos de dicho tipo por cada 100 mil mujeres, siendo ligadas a complicaciones obstétricas prevenibles como hipertensión gestacional y eclampsia en un 31.6 por ciento, hemorragias 17.7 por ciento y padecimientos preexistentes con el 16.8 por ciento.
Ante ello, la noche del jueves frente a las instalaciones del Hospital Materno Perinatal “Mónica Pretelini Sáenz”, el Frente Nacional no solo se limitó a señalamientos simbólicos, la organización denunció un panorama crítico las condiciones de los hospitales públicos con infraestructura subutilizada, quirófanos fuera de operación, escasez de especialistas y una constante falta de insumos básicos que, en muchos casos, obliga a los propios pacientes a cubrir gastos esenciales para ser atendidos.
Las consecuencias, advierten, son especialmente graves en áreas sensibles como la atención materno-infantil y el tratamiento de enfermedades de alta complejidad, donde los retrasos, la saturación y la carencia de equipo médico elevan los riesgos para miles de personas, mientras tanto, médicos y residentes sostienen la operación del sistema en condiciones extremas, con jornadas prolongadas y sin el respaldo institucional suficiente.
Rodrigo Iván Cortés, dirigente nacional del Frente, denunció que el sistema de salud “está en terapia intensiva”, y aseguró que la falta de camas, personal e insumos impide garantizar una atención oportuna y digna, al tiempo que cuestionó que se promuevan políticas que, a su juicio, no responden a las urgencias reales de la población; de igual manera, añadió que esta precariedad no solo deteriora el servicio, sino que traslada el costo de la crisis a los pacientes más vulnerables.
A este escenario se suma una nueva polémica, donde la organización acusó que la propuesta del gobierno estatal para limitar la objeción de conciencia en el sector salud podría derivar en sanciones contra el personal médico, generando, según señalaron, un ambiente de presión, hostigamiento y criminalización para quienes actúan conforme a sus principios éticos.
Ángeles Bravo, representante del Frente en Toluca, advirtió que el sistema no soporta más carga e insistió en que las decisiones públicas deben centrarse en salvar vidas y atender a los sectores más vulnerables, no en incrementar la tensión dentro de los hospitales. En la misma línea, Esther Cejudo, de la organización Con Participación, alertó que imponer nuevas restricciones a un personal ya agotado podría llevar al sistema al borde del colapso total.
Finalmente, la organización lanzó un llamado directo al Congreso mexiquense para revisar a fondo la situación del sector salud, fortalecer la infraestructura hospitalaria, garantizar el abasto de medicamentos y colocar como eje de la política pública la protección de la vida, especialmente de mujeres y niños.


