Por Karina A. Rocha Priego
Durante años, Metepec fue presentado por el Partido Acción Nacional (PAN) como uno de sus principales bastiones en el Estado de México, un municipio que presumía orden, desarrollo urbano, crecimiento económico y una administración capaz de diferenciarse de los gobiernos emanados de otros partidos; sin embargo, bastaron unos cuantos minutos de video para derrumbar gran parte de esa narrativa y colocar al PAN frente a una de las crisis políticas más delicadas de los últimos años en territorio mexiquense.
No se puede negar que Flores Fernández tiene sus propios seguidores, quienes le apoyan y protegen, tampoco podemos negar que este, inició una buena administración (primer periodo de gobierno) e hizo “cosas buenas” por el municipio pero, como era de esperarse, el señor “se subió a un tabique, se mareó”, y pensó que “podía dominar al mundo”.
¡Grave error!
Las imágenes circuladas, muestran al alcalde Fernando Flores Fernández irrumpiendo en un club deportivo acompañado por escoltas armados, forzando accesos y participando en un episodio que terminó en agresiones físicas y esas, hoy, representan mucho más que un escándalo mediático, representan una bomba política, cuyas consecuencias apenas comienzan a dimensionarse.
Cuando un presidente municipal aparece rodeado de hombres armados en medio de una confrontación privada, la discusión deja de centrarse en la explicación oficial y se convierte en un asunto de percepción pública, y en política la percepción suele ser más devastadora que cualquier sentencia judicial.
Un regalo para la oposición
Hoy, estarán de acuerdo en que lo ocurrido en Metepec llegó en el peor momento posible para Acción Nacional, cuando el partido intenta reconstruir espacios perdidos frente al avance de Morena en el Estado de México y cuando busca posicionarse como una alternativa seria rumbo a las próximas elecciones.
La oposición ya encontró el tema que necesitaba y a partir de ahora, cada discurso de Morena, del Partido Verde y de cualquier fuerza política interesada en debilitar al PAN tendrá una referencia obligada, el video del Club La Asunción.
No importa cuántas explicaciones se presenten, no importa cuántas versiones intenten matizar los hechos, la imagen quedó grabada en la memoria colectiva y la oposición lo sabe.
Por ello no resulta extraño que ya existan voces exigiendo investigaciones, sanciones e incluso la destitución del alcalde.
Más allá de la viabilidad jurídica de esas exigencias, lo relevante es el efecto político que producen.
Fernando Flores dejó de ser únicamente el alcalde de Metepec, ahora se convirtió en un símbolo que los adversarios utilizarán para atacar a todo el PAN mexiquense.
El desgaste alcanza al PAN
El problema para Acción Nacional es que el caso no llega aislado; la polémica del club deportivo se suma a una serie de controversias que han acompañado la administración municipal durante los últimos años.
Las declaraciones relacionadas con derechos humanos, críticas por presuntos abusos policiales, enfrentamientos con integrantes del cabildo y las observaciones financieras realizadas a la administración municipal, incluso, la presunta relación con integrantes del crimen organizado a quienes, no sólo les ha abierto la puerta, sino con quienes supuestemente mantiene jugosos negocios y todo ello, conforma un expediente político que la oposición utilizará como combustible permanente.
Lo que antes podían considerarse episodios independientes, hoy comienzan a integrarse en una narrativa mucho más dañina para el PAN.
La narrativa del abuso de poder; la narrativa de la soberbia política; la narrativa de un gobierno que comenzó vendiendo eficiencia y termina enfrentando cuestionamientos sobre su comportamiento institucional.
Y cuando una narrativa negativa logra instalarse en la opinión pública, desmontarla se vuelve extremadamente complicado.
Metepec ya no es terreno seguro
Quizá la consecuencia más grave para Acción Nacional es que Metepec podría dejar de ser considerado un municipio electoralmente blindado.
Durante años, la marca política construida alrededor de Fernando Flores permitió al PAN presumir uno de sus gobiernos más visibles en el Valle de Toluca. Hoy esa fortaleza muestra fisuras.
Morena y sus aliados encontrarán en esta crisis una oportunidad histórica para penetrar un territorio donde tradicionalmente enfrentaban mayores resistencias.
Las próximas campañas comenzarán mucho antes de los procesos electorales, arrancarán desde hoy.
Cada conferencia de prensa, cada sesión legislativa, cada debate público y cada intervención de dirigentes opositores recordará una y otra vez las imágenes del club deportivo.
La intención será clara, asociar a Acción Nacional con abuso de poder, prepotencia y privilegios.
Y aunque la estrategia pueda parecer simplista, históricamente ha demostrado ser efectiva cuando existe material visual que respalda el discurso político.
El riesgo de personalizar el poder
Uno de los errores más frecuentes de muchos gobiernos municipales consiste en confundir el éxito institucional con el éxito personal.
Cuando la administración gira alrededor de una sola figura, cualquier error individual termina afectando a todo el proyecto político y eso es precisamente lo que ocurre hoy en Metepec.
La imagen del gobierno municipal se encuentra estrechamente vinculada a la figura de Fernando Flores.
Por ello, cualquier desgaste que enfrente el alcalde inevitablemente terminará golpeando al PAN.
Lo que pudo haber sido un conflicto privado terminó convirtiéndose en una crisis pública con efectos partidistas y mientras más se prolongue la discusión mediática, mayor será el daño.
Una factura que apenas comienza
La oposición no dejará pasar esta oportunidad; Morena entiende perfectamente que las elecciones no se ganan únicamente con propuestas y ahora, el problema para Acción Nacional es que las imágenes difundidas resultan difíciles de explicar y todavía más difíciles de olvidar.
Fernando Flores quizá logre superar políticamente esta crisis; pero el daño político ya está hecho.
Destitución o renuncia
Ahora, le quedan dos disyuntivas tanto al alcalde Fernando Flores Fernández como al Partido Acción Nacional: la destitución o renuncia al cargo. Esta pelea ahora será protagonizada por el Congreso del Estado de México donde, algunos legisladores capitalizan el garrafal “error” del alcalde para exigir su destitución, en tanto se llevan a cabo las investigaciones pertinentes pero, ¿qué investigaciones podrían realizarse cuando el video viralizado es más que contundente? Nada, absolutamente nada, justifica que el alcalde de Metepec haya corrido a auxiliar a sus hermanos, metidos en problemas “personales” para, con la investidura de presidente municipal y acompañado de guaruras armados, amedrente, amenace, golpee, exija.
Por lo pronto, qué sería más duro para el alcalde de Metepec, Fernando Flores Fernández: ¿verse obligado a renunciar o que el Congreso del Estado logre destituirlo?.


