La Fiscalía de Estados Unidos ha pedido negar el beneficio de arresto domiciliario que había solicitado la defensa de Cilia Flores, esposa del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro. F
lores y Maduro se encuentran detenidos en una prisión federal de Brooklyn y acusados de narcotráfico y otros cargos, desde que ambos fueron detenidos el 3 de enero en Caracas, en un ataque armado estadounidense.
La parte acusadora alega que Flores representa “un peligro para el público” y que existe “un riesgo extremo de fuga” y de que no se presente a los tribunales, como sus abogados han prometido.
La defensa de la esposa de Maduro había pedido el 10 de septiembre que se le permitiera seguir el proceso en libertad, alegando que sufría “palpitaciones cardíacas” y otros problemas de salud que supuestamente habían surgido desde su detención.
También ofrecieron mantenerla bajo la vigilancia de una compañía privada de seguridad en una residencia de Nueva York que Flores alquilaría o compraría.
De ser aprobada la solicitud de la defensa, los gastos de esta operación serían costeados por Flores, quien, a su vez, financia su defensa con fondos del erario venezolano, tutelados por el Tesoro de Estados Unidos.
En la moción presentada este 24 de septiembre, la Fiscalía ha argumentado que Flores es ciudadana de un país que no extradita a sus propios ciudadanos, que no tiene vínculos ni estatus legal en Estados Unidos y que “parece tener acceso a una fortuna considerable, aunque se niega deliberadamente a proporcionar al tribunal información alguna sobre los enormes recursos financieros necesarios para financiar su propuesta de fianza”.
También ha señalado que ha participado en una conspiración de narcotráfico de décadas de duración que empleaba la violencia y la intimidación como medios de protección y coerción. “Estos son indicios de alarma evidentes. (…) Factores que, en conjunto, aumentan drásticamente el riesgo de que intente huir antes del juicio y de cualquier eventual sentencia”, señala el documento judicial.
El pedido de fianza y casa por cárcel para Flores será considerado en una audiencia fijada para el próximo 8 de octubre.
Según la versión de la defensa, el pasado 29 de julio Flores sufrió “un episodio importante de 30 minutos de duración, caracterizado por una intensa presión en el pecho y sensación de falta de aire” que se alivió sin tomar ninguna medicación.
Algunas de estas supuestas dolencias habían sido durante la audiencia que se realizó en marzo pasado. En ese momento, el juez Alvin Hellerstein autorizó que Flores fuese sometida a chequeos médicos para evaluar su estado de salud.


