Desde hace décadas, investigadores independientes y aficionados a los ovnis revisan los archivos fotográficos de la NASA en busca de anomalías. Aunque varias imágenes cuentan con explicaciones científicas probables, su apariencia continúa provocando sospechas entre quienes creen que las agencias espaciales conocen más de lo que reconocen públicamente.
La NASA sostiene que hasta ahora no ha encontrado evidencia concluyente de que los fenómenos anómalos estén relacionados con vida extraterrestre. También reconoce que muchos casos carecen de datos suficientes para determinar con seguridad qué fueron.
La misión Viking 1 fotografió en 1976 una enorme formación en la región marciana de Cydonia. La combinación de sombras y baja resolución hacía que la estructura pareciera tener ojos, nariz y boca.
Las teorías conspirativas afirmaron que podía tratarse de un monumento construido por una civilización desaparecida. Imágenes posteriores mostraron una meseta erosionada, pero la llamada “cara de Marte” continúa siendo uno de los supuestos indicios extraterrestres más famosos.
En mayo de 2022, Curiosity captó una abertura rectangular en una pared rocosa del monte Sharp. La imagen fue interpretada como la entrada a una base subterránea o construcción alienígena.
La abertura mide aproximadamente 30 centímetros de alto y la NASA la identifica como una fractura natural común en el lecho rocoso. Su forma geométrica, sin embargo, sigue siendo utilizada en teorías sobre estructuras ocultas en Marte.
Una fotografía de Curiosity mostró una roca sorprendentemente parecida a un fémur. Algunas publicaciones aseguraron que podía ser el resto fosilizado de un humanoide o de una criatura marciana.
El equipo de la misión considera que la forma fue producida por erosión de viento o agua. La imagen se convirtió en un ejemplo de cómo una roca puede parecer un objeto biológico cuando se observa desde determinado ángulo.
Una panorámica del rover Spirit contiene una pequeña formación que parece mostrar una figura sentada o caminando entre las rocas. Los aficionados la bautizaron como la “mujer de Marte”.
Debido a su reducido tamaño dentro de la fotografía, no existe información visual suficiente para distinguir más que una roca irregular. Aun así, continúa apareciendo en recopilaciones sobre posibles seres fotografiados en otro planeta.
Otra fotografía de Spirit mostró una roca oscura cuya silueta recuerda a una criatura cubierta de pelo caminando inclinada. La figura rápidamente fue comparada con Bigfoot.
Los análisis de escala indican que el objeto sería demasiado pequeño para ser una criatura semejante. Para los científicos es una formación rocosa, mientras que los conspiracionistas creen que podría demostrar la existencia de pequeños seres marcianos.
En una imagen tomada por Curiosity apareció una formación con varias protuberancias que parecía un cangrejo gigante adherido a una pared.
La NASA no la clasificó como un organismo, y la explicación más probable es una roca moldeada por la erosión. Su aspecto orgánico provocó teorías sobre criaturas ocultas en cavernas marcianas.
Cerca de la famosa cara de Marte aparecen elevaciones de formas aparentemente triangulares. Autores conspiracionistas aseguran que su distribución se parece a una ciudad formada por pirámides y monumentos.
Las imágenes de mayor resolución muestran montañas y mesetas naturales. No obstante, los defensores de la hipótesis artificial sostienen que la erosión podría haber destruido parcialmente estructuras construidas hace millones de años.
Una fotografía orbital mostró un objeto rectangular proyectando una larga sombra sobre la superficie marciana. Su apariencia hizo recordar el monolito de la película 2001: Odisea del espacio.
Los científicos consideran que probablemente es un bloque rocoso desprendido y colocado verticalmente por procesos geológicos. Su aparente simetría sigue alimentando teorías sobre artefactos dejados por visitantes extraterrestres.
La sonda Mars Global Surveyor fotografió una estructura sobresaliente en Fobos, una de las lunas de Marte. Desde la distancia parece una enorme piedra colocada verticalmente sobre una superficie casi plana.
La principal explicación es que se trata de una gran roca expulsada durante un impacto. Los conspiracionistas señalan su aislamiento y forma como posibles indicios de una estructura artificial.
Durante la misión STS-88, astronautas fotografiaron un objeto oscuro e irregular flotando cerca del transbordador Endeavour. Las imágenes fueron relacionadas posteriormente con la leyenda del “Caballero Negro”, un supuesto satélite extraterrestre que orbitaría la Tierra desde hace miles de años.
La explicación más extendida es que se trataba de una manta térmica desprendida durante las operaciones de construcción de la Estación Espacial Internacional. La misión STS-88 sí registró y analizó diferentes tipos de residuos alrededor del transbordador.
En 1996, una cámara del transbordador Columbia grabó numerosos objetos brillantes moviéndose alrededor de un cable espacial que se había roto durante un experimento.
Algunos parecían pasar por detrás del cable, lo que llevó a afirmar que eran enormes naves circulares. Las explicaciones convencionales señalan partículas de hielo y residuos desenfocados muy cerca de la cámara. La misión confirmó que el cable se rompió después de sufrir arcos eléctricos y quemaduras.
Una grabación obtenida durante Apollo 16 mostró un objeto brillante y ovalado desplazándose cerca de la Luna. Durante años fue presentado como una nave siguiendo a los astronautas.
Los análisis posteriores lo relacionaron con una lámpara exterior del módulo lunar captada desde un ángulo confuso. A pesar de esta explicación, fragmentos recortados del video siguen circulando como evidencia de vigilancia extraterrestre durante las misiones Apollo.
Curiosity ha registrado pequeños destellos y objetos luminosos sobre el horizonte marciano. Algunas imágenes parecen mostrar una luz elevándose desde la superficie.
Los investigadores han explicado que estos puntos pueden producirse por rayos cósmicos que golpean el sensor, reflejos solares o píxeles defectuosos. Los seguidores del fenómeno ovni creen que ciertos destellos podrían corresponder a objetos en movimiento.
En enero de 2014, Opportunity fotografió una piedra blanca con centro rojizo que no estaba en el mismo lugar cuatro días antes. Su aparición repentina despertó versiones sobre organismos, materiales desconocidos o manipulación de las imágenes.
La investigación concluyó que una rueda del rover rompió una roca y lanzó uno de los fragmentos hacia ese punto. Antes de descubrirse el origen, el caso fue uno de los misterios marcianos más comentados.
Curiosity fotografió pequeñas estructuras que parecen dedos saliendo del suelo y otra formación semejante a una flor petrificada. Su aspecto llevó a especular sobre fósiles, plantas o restos de vida marciana.
La explicación científica indica que los “dedos” probablemente se formaron por depósitos minerales y erosión, mientras que la supuesta flor es un diminuto artefacto mineral. Estas imágenes siguen despertando preguntas sobre hasta qué punto algunas rocas podrían conservar señales del antiguo ambiente de Marte.


