Los ataques iraníes causaron daños a varios aviones militares estadunidenses esta semana en la base aérea de Muwaffaq Salti, en Jordania, informó un funcionario estadounidense a Reuters.
El ejército estadunidense, el mejor financiado del mundo, ya había sufrido daños materiales incluso antes de los ataques iraníes del martes. Entre ellos, la destrucción de más de dos decenas de drones, impactos a aviones de combate y la pérdida de aeronaves por accidentes.
Según un informe de mayo del Servicio de Investigación del Congreso, ya se habían perdido o dañado 42 aviones militares estadounidenses en el conflicto.
Desde que comenzó la guerra con Irán en febrero, 18 militares estadounidenses han perdido la vida y más de 800 han resultado heridos.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo que el ataque de Irán alcanzó a un A-10 Thunderbolt II, conocido como “Warthog”, dejándolo sin un ala, mientras que unos ocho F-15 sufrieron daños leves y volvieron al servicio.


