* El pasado 26 de septiembre entro en vigor la Ley Mariana Lima Buendía, que fortalece la obligación de investigar con perspectiva de género las muertes violentas de mujeres……
Por Martha Romero
Después de 16 años de exigir justicia por el feminicidio de su hija Mariana, Irinea Buendía Cortés consiguió que su lucha se convirtiera en una reforma legal en el Estado de México.
La llamada Ley Mariana Lima Buendía fue aprobada por unanimidad por el Congreso mexiquense y representa un nuevo capítulo del precedente que surgió del caso de Mariana Lima, asesinada en 2010. Dicha ley entró en vigor el pasado 26 de septiembre.
Recordó que inicialmente, la muerte de Mariana fue presentada como un suicidio, por lo que en su .omm madre cuestionó esa versión y emprendió una batalla jurídica que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
El caso, dijo, derivó en un precedente fundamental: las muertes violentas de mujeres deben investigarse bajo las reglas aplicables al feminicidio, con perspectiva de género y debida diligencia.
Ahora, la reforma busca fortalecer esa obligación y establecer consecuencias para las personas servidoras públicas que, conforme a los supuestos establecidos en la legislación, incurran en actos u omisiones que obstaculicen la investigación o la administración de justicia.
El abogado y defensor de derechos humanos Pablo Navarrete Gutiérrez explicó que las conductas previstas pueden implicar penas de cuatro a diez años de prisión, además de multa, destitución e inhabilitación, de acuerdo con las condiciones establecidas en la ley.
Resaltó que en los últimos 16 años se han registrado 22 mil 360 suicidios a nivel nacional, de los cuales 2 mil 954 ocurrieron en el Estado de México. Sin embargo, esos registros no permiten identificar cuántos de esos casos pudieron corresponder a feminicidios que inicialmente fueron clasificados de otra manera.
Indicó que la reforma fue impulsada con la intervención de la diputada Jennifer Nathalie González López, de Morena, y modifica la legislación estatal para reforzar la investigación de las muertes violentas de mujeres y niñas.
Para Irinea Buendía, el cambio representa la continuidad de una lucha que comenzó con la exigencia de justicia para Mariana y que trascendió el caso particular para contribuir a modificar los estándares de actuación de las autoridades.
Son embargo, dijo, la ley no puede quedarse en el papel,, por lo que hizo un llamado a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para garantizar que la reforma cuente con las condiciones institucionales, presupuestales y operativas necesarias para su aplicación.
Pidió que el contenido de la nueva legislación sea conocido por ministerios públicos, policías, peritos y autoridades encargadas de impartir justicia, además de que existan mecanismos de capacitación, supervisión e investigación de posibles omisiones.
También, dijo, el reto ahora será que la reforma se aplique de manera efectiva. Entre las tareas pendientes está la capacitación de ministerios públicos y personal del Poder Judicial sobre los alcances de la nueva legislación, así como garantizar que las responsabilidades previstas se hagan efectivas cuando corresponda.
La historia de Irinea Buendía comenzó con una exigencia de justicia frente a la muerte de su hija. 16 años después, esa exigencia derivó en un precedente judicial y en una reforma que ya forma parte del marco jurídico del Estado de México.


