El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó a NBC News que la política de Washington hacia Taiwán “no ha cambiado”.
El funcionario señaló que el tema fue planteado en el encuentro que se llevó en Pekín entre el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, pues “siempre lo mencionan”.
“Siempre dejamos clara nuestra postura y pasamos a otros temas. Sabemos cuál es su posición y creo que ellos saben cuál es la nuestra”, añadió.
Según Rubio, la venta de armas de EE.UU. a Taiwán “no ocupó un lugar destacado” en las conversaciones entre los dos mandatarios. No obstante, consideró que, desde el punto de vista estadounidense, “cualquier cambio forzado en el ‘statu quo’ y en la situación actual sería perjudicial para ambos países”.
Junto a la agresión contra Irán, el tema de Taiwán marcó la agenda de la cumbre como un punto crítico entre EE.UU. y China, donde Xi Jinping advirtió que una mala gestión podría detonar conflictos graves.
El mandatario chino subrayó que, si la situación en torno a la isla se gestiona adecuadamente, “las relaciones entre ambos países podrán mantenerse estables en general”. “Si no se gestiona bien, surgirán fricciones e incluso conflictos entre ambos países, lo que empujará las relaciones entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa”, advirtió.
Asimismo, subrayó que “la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles”, por lo que “mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el mayor denominador común entre China y Estados Unidos”.
La isla se autogobierna con una administración propia desde 1949, mientras que China la considera como parte irrenunciable de su territorio y la mayoría de los países, incluida Rusia, reconocen la isla como parte integral de la República Popular China.


