Por Mireya Álvarez
Las lluvias constantes registradas en las últimas semanas han comenzado a generar afectaciones importantes en la actividad económica del Valle de Toluca, al reducir la movilidad de los consumidores, provocar retrasos en el suministro de mercancías y evidenciar las deficiencias de la infraestructura hidráulica de la capital mexiquense, advirtió Julián Niembro Rivera, presidente de Coparmex Estado de México.
En entrevista, el dirigente empresarial señaló que las precipitaciones ya no corresponden a eventos aislados de temporada, sino a un patrón recurrente que ha provocado encharcamientos e inundaciones en distintos puntos de la región prácticamente cada tercer día.
“Las calles inundadas hacen que la gente deje de salir y eso impacta directamente en los negocios, sobre todo durante las tardes, cuando las ventas se desploman”, afirmó.
De acuerdo con el representante del sector patronal, los establecimientos comerciales han registrado caídas superiores al 50 por ciento en sus ingresos durante jornadas de lluvias intensas. En algunos casos, explicó, los comerciantes pasan de realizar diez ventas habituales a concretar apenas una.
A ello se suman las complicaciones viales derivadas de las inundaciones, por lo que Niembro Rivera destacó que carreteras y vialidades estratégicas como la Toluca-Tenango y diversos accesos hacia la zona de Ixtlahuaca presentan severos congestionamientos cada vez que se registran precipitaciones fuertes.
Esta situación, dijo, también impacta la logística de las empresas y el abastecimiento de mercancías, y en este sentido, explicó que los retrasos en el tránsito de vehículos de carga generan demoras en la distribución de productos, afectando tanto a comercios como a consumidores.
“Las filas de tráileres son enormes y eso retrasa el surtido. El problema ya no es sólo de movilidad, sino también de operación para muchas empresas”, señaló.
Respecto a las acciones implementadas por los gobiernos municipales, reconoció que existe trabajo permanente para atender las contingencias; sin embargo, consideró que las medidas aplicadas hasta ahora no han sido suficientes para resolver el problema de fondo.
En ese sentido, apuntó que una de las principales causas de las inundaciones recurrentes es el deterioro de la infraestructura hidráulica, y recordó que gran parte del sistema de drenaje de Toluca tiene varias décadas de antigüedad y requiere inversiones más importantes para su modernización.
“El drenaje de Toluca es muy viejo. Son obras que no se ven porque están bajo tierra, pero son las que realmente se necesitan para evitar que las calles sigan inundándose”, sostuvo.
Pese a las afectaciones económicas, los comercios mantienen sus horarios habituales de operación, ante ello, explicó que la necesidad de generar ingresos impide a los negocios cerrar anticipadamente, aun cuando las lluvias reduzcan considerablemente la afluencia de clientes.
En cuanto a posibles daños por ingreso de agua a establecimientos, indicó que hasta el momento los casos han sido limitados debido a que muchos comerciantes han adoptado medidas preventivas tras años de convivir con este tipo de fenómenos, como elevar mercancías y adecuar espacios para minimizar riesgos.
No obstante, advirtió que, mientras no se fortalezcan las obras hidráulicas y el sistema de drenaje, las lluvias continuarán representando un desafío para la economía local, la movilidad urbana y las cadenas de suministro en la región.


