Shakira ha comenzado hablando de la sororidad y la unión entre mujeres, eje central de su espectáculo: “A las mujeres nos han querido encasillar y colocar en una vitrina de ser lindas, guapas, mantener la llama del amor vivo, traer dinero a casa, criar hijos, que no se nos mueva un pelo… Nos han puesto un lugar muy incómodo y cruel. La presión es muy grande”.
La cantante ha remarcado que uno de los grandes desafíos que tenemos como sociedad es “seguir construyendo vínculos reales en esta era loca en la que todos aparentan ser felices”. Lamenta que no se hable de sufrimiento ni de fracaso porque “no se aprende solo del éxito, se aprende más del fracaso”. Se pregunta cómo van a aprender los niños si no fallan y cómo vamos a tener genios el día de mañana si no se permite a las nuevas generaciones fallar.
En un tono más íntimo, la estrella mundial ha hablado de los obstáculos que ha superado y que han permitido llegar hasta su versión actual, con la que se siente muy satisfecha. “Me río mucho de lo que me ha pasado. Hago muchas bromas, las dificultades que tengo las convierto en motivo de broma. De las dificultades nadie está exento, pero hay que reírse de la vida antes de que la vida se ría de nosotros”, ha comentado.
A través de sus canciones, que se han convertido en himnos, asegura que habla de su historia: “Lo que hago es contarme a mí misma, contar mi verdad. Mucha gente sabe que me rompí en mil pedazos, como les pasa a mucha en algún momento de la vida, y me reconstruí a mi misma pieza a pieza. A partir de ahí emprendí un viaje hacia mí misma y busqué las herramientas dentro de mí misma. En ese viaje a las profundidades de mí misma encontré, a través de mi música, mi propia fuerza”.
Su transformación vital ha nacido de “esa fuerza que tenemos todas” y ha hecho que su imagen cambie completamente. Como ella misma ha dicho, “las lágrimas se convirtieron en diamantes” y tras ese renacimiento se presenta como una mujer poderosa, segura de sí misma. Un cambio que es el hilo conductor de su espectáculo y que se define con una frase que se ha convertido en un lema inspirador que es un grito de libertad y amor propio: las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan.
En su show se abre en canal y muestra sin miedo sus sentimientos. También lo hace a través de las canciones, un reflejo de su vida porque para ella “escribir es terapéutico”, una manera de conocer sus “emociones” y es “importantísimo no dejarlas en esta sociedad que busca distraernos”.
Shakira nunca ha buscado lo que se dice de ella en internet y evita que sus hijos lo hagan. “Tienen el tema de la tecnología supercontrolado. No tienen teléfono, tienen un Ipad que se lo doy el sábado por la mañana una hora… No tienen demasiado acceso a internet y les prohibí YouTube. Pero ellos también saben que la felicidad está en las cosas simples y que no hay que dejarse engañar por todo lo que se dice, que la verdad no está en redes sociales”, ha dicho. Sí está al día de noticias que se publican de ella porque pide a su equipo que le manden “lo bonito”.
Con más de tres décadas de brillante trayectoria, Shakira se siente “a las puertas de un nuevo comienzo”. Hizo un parón cuando fue madre porque quería vivir esos primeros años como madre intensamente.
No podía estar en Estados Unidos porque la familia estaba afincada en Barcelona y dice que esa situación le llevó a perder muchas oportunidades, pero no se arrepiente. Milan y Sasha son su absoluta prioridad y les transmite dos valores destacados: tener palabra y honestidad. También los educa con la importancia de la coherencia, el compromiso y la verdad.
Shakira llevaba ocho años sin actuar en España y su regreso se produce por lo más alto, con once conciertos totales en Madrid enmarcados dentro de su exitosa gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour, con la que ha viajado por medio mundo: sus shows en la capital serán los días 18, 19, 20, 25, 26, 27 de septiembre y 2, 3, 4, 10 y 11 de octubre.
La venta de entradas ha sido un auténtico éxito y la expectación es máxima. “Mi gente linda. 11 conciertos. No puedo creer que todo esto esté ocurriendo. Me conmueve y me emociona saber que estarán ahí conmigo.
Los quiero demasiado. Madrid is gonna be the biggest party”, dijo la colombiana en sus redes sociales junto a un vídeo en el que mostraba su pasión y derroche de energía sobre el escenario, en una especie de adelanto de todo aquello que sus fans vivirán pronto.
España es un país clave en la vida de la cantante, sobre todo a nivel personal, ya que fue en suelo catalán donde nacieron sus dos hijos y vivió más de una década de amor con el padre de sus pequeños, el futbolista Gerard Piqué.
Esa relación marcó un antes y un después en la vida de Shakira, que vivió un flechazo romántico -al más puro estilo de cualquier comedia romántica de Hollywood- con el deportista tras coincidir en el rodaje del videoclip de Waka Waka, la canción oficial de la Copa del Mundo de 2010 que se acabó llevando España.
Después, formaron una familia con la llegada de sus dos hijos, Milan y Sasha, de 12 y 10 años respectivamente, aunque sus caminos se separaron en junio de 2022, tras 10 años de relación.


