* Buscan reactivar al PRI en el oriente mexiquense……
Por Mary González
El priismo mexiquense volvió a reunir a figuras de distintas etapas de su historia política. El exgobernador Arturo Montiel y Aurelio Nuño Mayer, exsecretario de Educación Pública durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, participaron en un encuentro con exalcaldes y operadores políticos de Nezahualcóyotl.
La reunión tuvo como uno de sus principales temas el proyecto de Presupuesto Participativo promovido por Gerardo Dorantes, exrector de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN), en un municipio considerado estratégico para cualquier intento del PRI por recuperar presencia electoral en el oriente del Estado de México.
El encuentro congregó también a los expresidentes municipales priistas José Salinas Navarro, Gerardo Vizcaíno Cobián y Carlos Viñas Paredes, quienes formaron parte de distintas etapas de la presencia del tricolor en Nezahualcóyotl.
La presencia de Montiel y Nuño ocurre en un contexto de reacomodo político en la región. Nezahualcóyotl se mantiene como uno de los principales bastiones electorales de Morena en el Valle de México, por lo que para el PRI representa un territorio en el que recuperar estructura territorial y capacidad de movilización supone un desafío de largo plazo.
Más allá del acto en sí, la reunión llamó la atención por el regreso público de Montiel a un escenario político en el que durante años tuvo una influencia determinante dentro del priismo mexiquense. La aparición conjunta con Nuño también puso nuevamente bajo los reflectores a personajes vinculados con distintos momentos de la política estatal y nacional.
El encuentro se produce, además, en la misma semana en que el exgobernador mexiquense Emi lio Chuayffet volvió a aparecer públicamente, coincidiendo con una serie de movimientos que han despertado interés sobre el papel que podrían desempeñar antiguos cuadros priistas en la nueva etapa política del Estado de México.
En el oriente mexiquense, donde Morena mantiene una posición dominante, el reto para el PRI no sólo pasa por recuperar votos, sino por reconstruir las redes políticas y territoriales que durante décadas fueron fundamentales para sus campañas municipales y estatales.


