* Conducta cotidiana puede costar hasta 586 pesos y poner en riesgo la seguridad de usuarios y trabajadores……
Por Mireya Álvarez
En el Estado de México, una práctica que muchos automovilistas realizan por costumbre puede convertirse en una infracción de tránsito y representar un riesgo para la seguridad de quienes se encuentran en una estación de servicio, el Reglamento de Tránsito mexiquense establece que está prohibido abastecer combustible con el motor del vehículo encendido, por lo que quienes incumplan esta disposición pueden ser sancionados con una multa económica.
La normativa vigente señala que los conductores deben apagar completamente el motor antes de iniciar la carga de gasolina o diésel, esta medida busca reducir la posibilidad de incendios o explosiones derivados de la presencia de vapores altamente inflamables que se generan durante el proceso de abastecimiento, una situación que podría poner en peligro tanto a clientes como a despachadores
De acuerdo con el Artículo 90, Fracción XXI del Reglamento de Tránsito del Estado de México, los automovilistas que mantengan el vehículo en marcha mientras cargan combustible pueden recibir una sanción de hasta cinco Unidades de Medida y Actualización, equivalente actualmente a 586.55 pesos, la infracción puede ser aplicada por las autoridades competentes cuando detecten el incumplimiento de esta disposición preventiva.
Las restricciones no terminan ahí, el mismo reglamento contempla sanciones mucho más elevadas para quienes realicen actividades que impliquen el uso de fuego dentro del área de carga de combustible, encender fósforos, utilizar encendedores o fumar cerca de los surtidores representa una falta considerada de alto riesgo y puede ser castigada con multas de hasta 20 Unidades de Medida y Actualización, es decir, alrededor de dos mil 346 pesos.
Especialistas en seguridad industrial explican que durante el abastecimiento se liberan vapores de gasolina que permanecen suspendidos en el ambiente, aunque muchas veces resultan imperceptibles, estos gases son altamente inflamables y una chispa generada por el sistema eléctrico del automóvil podría ser suficiente para provocar un incendio o una explosión.
Además del riesgo para las personas, mantener el motor encendido mientras se carga combustible también puede afectar algunos componentes mecánicos del vehículo, entre ellos la bomba de combustible y el sistema de control de emisiones EVAP, cuyos sensores pueden registrar alteraciones durante el proceso de carga, generando fallas que posteriormente requieren reparación.
Las autoridades exhortan a los automovilistas a respetar las medidas de seguridad establecidas en las estaciones de servicio, apagar el motor, evitar el uso de fuentes de ignición y seguir las indicaciones del personal no solo permite evitar sanciones económicas, sino que contribuye a proteger la integridad de todos los usuarios y trabajadores que diariamente realizan actividades en las gasolineras del Estado de México.


