Nezahualcóyotl se ubicó como el municipio del Estado de México con el mayor número de denuncias por extorsión durante 2026, al acumular 74 carpetas de investigación, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), retomados por México Unido Contra la Delincuencia.
La cifra coloca al municipio por encima de Ecatepec, con 67 denuncias; Toluca, con 42; y Cuautitlán Izcalli e Ixtapaluca, ambos con 32 casos registrados. El dato refleja que uno de los delitos de mayor impacto social continúa avanzando pese a los discursos oficiales sobre el fortalecimiento de la seguridad pública.
El panorama resulta aún más preocupante al considerar el elevado nivel de cifra negra. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 del INEGI, alrededor del 97 por ciento de los casos de extorsión no se denuncian, lo que significa que las carpetas iniciadas representan apenas una fracción del problema real.
En distintos sectores del municipio, comerciantes, transportistas y habitantes han señalado que el cobro de piso, las llamadas de amenaza y las exigencias económicas continúan afectando la actividad cotidiana. El temor a sufrir represalias mantiene a numerosas víctimas alejadas del Ministerio Público, alimentando un círculo de impunidad que favorece la operación de los grupos dedicados a este delito.
Aunque en semanas recientes autoridades estatales y municipales han informado sobre la captura de presuntos extorsionadores en algunas colonias, los resultados todavía no se reflejan en una disminución de las denuncias. La persistencia de los casos evidencia que las acciones emprendidas no han logrado contener un fenómeno que golpea directamente la economía de pequeños negocios y genera incertidumbre entre la población.
Las cifras también colocan bajo escrutinio a la administración municipal encabezada por Adolfo Cerqueda, cuya estrategia de seguridad enfrenta cuestionamientos frente a los resultados oficiales. Mientras los operativos y anuncios institucionales continúan, los indicadores muestran que la extorsión sigue siendo uno de los principales desafíos para el gobierno local.
Especialistas en seguridad han advertido que combatir este delito requiere mucho más que detenciones aisladas. Fortalecer la investigación, garantizar protección efectiva a las víctimas y recuperar la confianza ciudadana son elementos indispensables para romper el ciclo de silencio que permite la permanencia de las redes de extorsión.
Con Nezahualcóyotl a la cabeza de las denuncias por este delito en el Estado de México, la exigencia social apunta a que las autoridades presenten resultados medibles y una estrategia integral que permita reducir la incidencia, proteger a los afectados y recuperar la seguridad en uno de los municipios más poblados de la entidad.


