* Cuatro familias permanecen en viviendas amenazadas por deslaves en el Cerro del Chiquihuite……
Por Edith Romero
A casi cinco años de la tragedia ocurrida en el Cerro del Chiquihuite, al menos cuatro familias continúan habitando viviendas ubicadas en la denominada Zona Cero de la Segunda Sección de la colonia Lázaro Cárdenas, situación que mantiene en alerta a las autoridades municipales y ha retrasado parcialmente los trabajos de demolición programados en áreas consideradas de alto riesgo.
Las viviendas se localizan en la calle Alpino Chamonix, uno de los puntos identificados por especialistas como susceptibles a nuevos deslaves y desprendimientos de roca, debido a las condiciones geológicas del cerro y a los antecedentes registrados en la zona durante los últimos años.
De acuerdo con las autoridades de Protección Civil, los propietarios de estos inmuebles fueron notificados desde 2021 sobre el riesgo que implica permanecer en el lugar, además de recibir información sobre los programas de reubicación impulsados para proteger la integridad de las familias asentadas en la zona afectada.
Sin embargo, pese a las recomendaciones y advertencias emitidas por las autoridades, estas familias decidieron continuar habitando sus viviendas bajo su propia responsabilidad, argumentando principalmente razones patrimoniales y la dificultad de abandonar los inmuebles donde han vivido durante años.
La permanencia de estos habitantes ha generado complicaciones para avanzar de manera integral en las labores de demolición y mitigación de riesgos que se desarrollan en distintos polígonos del sector, considerados indispensables para reducir la posibilidad de nuevas emergencias.
Tras el desprendimiento de grandes rocas ocurrido en septiembre de 2021, más de 200 familias aceptaron ser reubicadas mediante esquemas de apoyo habitacional implementados por los distintos niveles de gobierno, permitiendo desocupar gran parte de las zonas catalogadas como peligrosas.
No obstante, las autoridades reconocen que aún existen casos aislados de personas que se resisten a abandonar sus propiedades, situación que obliga a mantener vigilancia permanente y monitoreo constante de las condiciones del terreno.
Con la actual temporada de lluvias, el riesgo cobra nuevamente relevancia debido a que la humedad puede generar movimientos de tierra y desprendimientos adicionales, por lo que Protección Civil reiteró el llamado a los habitantes para priorizar su seguridad y evitar permanecer en zonas donde existe peligro latente para la vida y el patrimonio de las familias.


