* Ciudadanos Uniformados señaló que la restricción para reinstalar a elementos dados de baja puede generar estrés laboral y afectar su proyecto de vida……
Por Martha Romero
La imposibilidad de reinstalar a policías que fueron dados de baja, incluso cuando un juicio determine que su separación fue injustificada, coloca a los elementos de seguridad ante el dilema de denunciar irregularidades o conservar su empleo, advirtió Iván Emmanuel Chávez Espejel, presidente de la asociación civil Ciudadanos Uniformados.
Explicó que esta situación representa una de las principales desventajas jurídicas que la organización ha buscado modificar durante más de una década, debido a que un policía puede obtener una resolución favorable en un juicio y, aun así, no recuperar su puesto dentro de la corporación.
Señaló que esta disposición surgió inicialmente con la intención de depurar las corporaciones y separar a elementos considerados corruptos, mientras se mantenía a quienes fueran considerados honestos, sin embargo, actualmente las bajas están ocurriendo de una manera distinta.
También cuestionó los resultados de las evaluaciones de control y confianza implementadas hace más de 15 años, cuyo propósito era incrementar la confianza de la población en los policías y contar con elementos honestos dentro de las instituciones, pues señaló que la confianza ciudadana en los cuerpos policiales ha disminuido.
De acuerdo con el presidente de Ciudadanos Uniformados, las condiciones laborales y esta desventaja jurídica también tienen efectos en la salud mental de los policías, debido al estrés que puede representar denunciar a un superior y enfrentar posibles consecuencias laborales.
Explicó que un elemento puede denunciar a un comandante por alguna presunta irregularidad, pero con ello también podría exponerse a un cambio de adscripción o incluso a perder su empleo. La otra opción sería guardar silencio y continuar trabajando bajo las órdenes de ese superior.
Añadió que, aunque un policía pueda recurrir a un juicio para impugnar su baja, únicamente tendría derecho a una indemnización y no a regresar a la corporación. Esto, dijo, complica especialmente la situación de quienes cuentan con una larga trayectoria, pues pueden enfrentar dificultades para encontrar otro empleo y tienen responsabilidades familiares.
Sostuvo que las condiciones laborales también pueden afectar el proyecto de vida de los policías, quienes al iniciar su carrera pueden contemplar cumplir 30 años de servicio, jubilarse y pasar tiempo con sus familias, pero con el paso de los años pueden enfrentar ausencias constantes de su núcleo familiar.
Finalmente, resaltó que esta asimetría jurídica parece sencilla y parece no importar mucho en la operatividad o en el impacto psicológico del policía, pero es lo que los hace pensar y decidir si alzan la voz o no, lo que les provoca muchísimo estrés laboral.


