* La diputada agregó que hay discrecionalidad para conservar el poder en contra de la voluntad ciudadana y una arbitrariedad para imponer en los Tribunales lo que no se gana en las urnas……
Por Martha Romero
La reforma para incorporar la intervención extranjera como una causal de nulidad de elecciones no busca defender la soberanía nacional, sino perpetuar a un partido en el poder, además de que ignora una peligrosa realidad que es la intervención del crimen organizado en los procesos electorales, aseveró la diputada Mercedes Colín Guadarrama, integrante de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Esa intervención sí anula la libertad del voto, sí influye de manera determinante en las elecciones, sí financia campañas e intimida electores, esa intervención sí somete candidatos y captura a gobiernos enteros”, agregó.
Resaltó que se trata de una causal tremendamente ambigua en manos de un Tribunal abiertamente capturado, además de que hay discrecionalidad absoluta para conservar el poder en contra de la voluntad ciudadana y una arbitrariedad absoluta para imponer en los Tribunales lo que no se gana en las urnas.
Y es que dijo que no existe, por lo menos en la últimas décadas, evidencia objetiva y comprobable de intervención extranjera en las elecciones mexicanas, ni un solo antecedente reciente que justifique la urgencia de esta reforma.
Refirió que lo que sí existe es una acusación formal en la Fiscalía de Nueva York en contra de un gobernador por presuntos vínculos con el narcotráfico y asociación con el crimen organizado, además de una solicitud provisional con fines de extradición del gobierno de los Estados Unidos y evidencia pública de que el gobierno norteamericano ha revocado visas a políticos vinculados al régimen.
Subrayó que hay un llamado reiterado de la comunidad internacional para combatir frontalmente los carteles de droga, una alerta de la ONU-Derechos Humanos por la grave crisis de desapariciones en el país y la degradación de la calificación de la deuda de México que coloca al país en el último escalón del grado de inversión.
Colín Guadarrama aseveró que hay un temor fundado de perder el poder de las elecciones de 2027 y es una de las verdaderas razones de la reforma a la Constitución Política federal, además de que es un pretexto para desconocer derrotas y anular elecciones a conveniencia.
Indicó que su bancada voto en contra porque una democracia no puede sostenerse sobre reglas vagas ni causales de nulidad discrecionales, además de que representa un cheque en blanco en manos de un tribunal capturado que podrá anular elecciones a modo y conforme a intereses políticos.
Agregó que un Tribunal electoral a cuyos integrantes acaban de regalarles otro año y un periodo adicional a 2033, a pesar de que su reelección esta expresamente prohibida por nuestra Constitución, seis años más en los que seguirán inclinando la balanza a favor del régimen.
“¿No que estaban en contra de la reelección?”, cuestionó al tiempo de señalar que la causal de nulidad aprobada fue modificada de último momento en el Congreso de la Unión para volverla aún más ambigua y peligros que a la letra dice: “se acreditan actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”.
Por último, preguntó porque no se define con precisión que debe entenderse por intervención o injerencia extranjera, cómo se va a comprobar que fue determinante en la elección, cuáles serán los parámetros, el causal probatorio y los estándares objetivos para acreditar estos actos, además de que sí solo bastará una editorial de algún medio internacional, una investigación periodística o una sentencia o critica incomoda de organismos multilaterales para comprobarlo.


