* Trabajadores del ISEM y pacientes de hemodiálisis realizaron protestas en Toluca; denuncian adeudos, falta de insumos, personal y fallas en equipos médicos……
Por Mireya Álvarez
Una serie de protestas protagonizadas por trabajadores y pacientes puso nuevamente bajo presión al sistema de salud del Estado de México, con reclamos que van desde el retraso en el pago de salarios hasta la falta de insumos, personal, ambulancias y equipos para tratamientos especializados.
En distintos puntos de la entidad, trabajadores administrativos del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) colocaron cartulinas y se manifestaron frente a sus centros de trabajo para exigir el pago correspondiente a la primera quincena de agosto.
Los inconformes señalaron que, hasta el 17 de agosto, el depósito no se había realizado, en este sentido, uno de los trabajadores, afirmó que el retraso afecta directamente a empleados que deben cubrir gastos familiares y compromisos económicos.
Además del pago pendiente, los trabajadores reclamaron mejores condiciones laborales y cuestionaron el esquema bajo el cual han permanecido durante años, de acuerdo con sus testimonios, algunos empleados administrativos son contratados por periodos de seis meses, situación que, aseguran, les impide contar con certeza sobre su permanencia, generar antigüedad y acceder plenamente a prestaciones y seguridad social.
Otro de los reclamos está relacionado con la transferencia al IMSS-Bienestar, por ello, los trabajadores sostienen que la incorporación anunciada durante la actual administración estatal no se concretó para el personal administrativo de la misma manera que para trabajadores del área médica.
Los manifestantes demandaron a la titular del ISEM, Celina Castañeda, que se regularicen los pagos y se avance en un esquema que les otorgue estabilidad laboral.
En este mismo sentido, trabajadores del Hospital Materno Perinatal “Mónica Pretelini” realizaron otra protesta para denunciar problemas que, afirman, han comenzado a afectar tanto al personal como a los pacientes.
Carlos Camacho, representante sindical, estimó que alrededor de mil 200 trabajadores enfrentan afectaciones relacionadas con los pagos y las condiciones de operación del hospital; además, el dirigente sostuvo que las deficiencias ya no representan únicamente un problema laboral, pues las carencias en recursos materiales y humanos pueden repercutir en la atención de los pacientes.
Ante ello, los trabajadores solicitaron a las autoridades estatales una respuesta integral que permita normalizar el funcionamiento del hospital y garantizar los recursos necesarios para prestar los servicios médicos.
A las protestas laborales se sumó la inconformidad de pacientes que requieren tratamientos de hemodiálisis, donde usuarios y familiares se manifestaron frente al Centro Médico “Adolfo López Mateos” y posteriormente acudieron a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), para solicitar acompañamiento y exigir la intervención de las autoridades, al considerar que la interrupción de un tratamiento indispensable para personas con insuficiencia renal representa un riesgo grave para su salud.
Los pacientes denunciaron que seis máquinas de hemodiálisis presentan fallas en hospitales de Toluca y Tenancingo, situación que habría provocado la suspensión de alrededor de 96 sesiones.
De acuerdo con los manifestantes, más de 120 pacientes se han visto afectados por la interrupción del servicio y algunos han tenido que buscar alternativas en clínicas particulares para no suspender completamente sus tratamientos.
El problema representa además una carga económica para las familias, pues señalaron que una sesión en el sector privado puede alcanzar hasta dos mil pesos, cantidad que resulta difícil de cubrir de manera periódica.
Los distintos movimientos coinciden en una exigencia; que las autoridades del sector salud atiendan de manera inmediata las irregularidades denunciadas.
Mientras el personal reclama el pago puntual de sus salarios, prestaciones y mejores condiciones laborales, los pacientes demandan que se garantice la disponibilidad de tratamientos, insumos y equipos médicos.
Cabe destacar que las protestas colocan nuevamente en el centro del debate las condiciones en las que opera el sistema de salud estatal y la necesidad de garantizar tanto los derechos laborales del personal como la continuidad de los servicios médicos para la población.


