Las remesas que reciben miles de familias del Estado de México enfrentan un escenario de transformación y menor crecimiento, luego de que los recursos enviados desde el extranjero registraran una disminución entre 2024 y 2025, mientras nuevas modalidades digitales comienzan a modificar la manera en que los migrantes hacen llegar dinero a sus comunidades de origen.
De acuerdo con cifras dadas a conocer por la Coordinación de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado de México, durante 2024 la entidad habría recibido alrededor de cuatro mil 700 millones de dólares, mientras que para 2025 el flujo se ubicó aproximadamente en tres mil 600 millones, comportamiento que refleja una reducción considerable en uno de los ingresos que durante años han sostenido el consumo y los gastos básicos de numerosas familias mexiquenses.
El retroceso estatal ocurre dentro de un escenario nacional igualmente complejo, Banco de México reportó que durante 2025 ingresaron al país 62 mil 471.7 millones de dólares por concepto de remesas, cantidad 3.9 por ciento inferior a la registrada un año antes, con ello terminó una prolongada etapa de crecimiento de estos recursos y aumentaron las señales de incertidumbre alrededor de una fuente de ingresos particularmente importante para comunidades con alta migración hacia Estados Unidos.
La transformación no solamente se observa en los montos, Arnulfo Valdivia Machuca, coordinador de Asuntos Internacionales estatal, ha planteado que hasta 70 por ciento de los recursos enviados hacia territorio mexiquense podría estar circulando mediante criptomonedas y plataformas digitales, una estimación que abre interrogantes sobre la posibilidad de medir con precisión estos movimientos y sobre los riesgos que enfrentan usuarios que recurren a mecanismos diferentes de los canales financieros tradicionales.
Las estadísticas oficiales de Banco de México muestran, sin embargo, que prácticamente la totalidad de las remesas contabilizadas formalmente continúa llegando mediante transferencias electrónicas, de los 62 mil 471.7 millones de dólares recibidos en 2025, alrededor de 61 mil 892.5 millones ingresaron por esa modalidad, mientras que el efectivo, especie y órdenes de pago representaron una proporción considerablemente menor.
El mapa migratorio mexiquense también está cambiando, a municipios históricamente vinculados con la migración internacional, entre ellos Tejupilco, Tlatlaya, Temascaltepec y Tonatico, se han sumado zonas altamente pobladas del Valle de México como Ecatepec, Nezahual cóyotl, Ixtapaluca, Chalco y Valle de Chalco Solidaridad, ampliando territorialmente el fenómeno y la dependencia económica que determinadas familias mantienen respecto de los ingresos enviados desde Estados Unidos.
Para 2026 el panorama permanece abierto, entre enero y mayo México recibió 25 mil 287 millones de dólares, 2.84 por ciento más que durante el mismo periodo de 2025, una recuperación que todavía deberá consolidarse durante el resto del año, mientras factores como la política migratoria estadounidense, el empleo de trabajadores mexicanos, el tipo de cambio y la expansión de nuevas tecnologías financieras seguirán determinando cuánto dinero llegará finalmente a los hogares mexiquenses.


