* La organización reconoce el acuerdo 09/09/26 como un primer paso, pero pide una normativa integral, apoyo a los docentes y acciones para atender el rezago educativo……
Por Martha Romero
La Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) reconoció como un primer paso necesario la restricción del uso de celulares en las escuelas, aunque advirtió que la medida será insuficiente sin la participación de las familias y acciones de mayor alcance.
La organización destacó la expedición del Acuerdo número 09/09/26, para el uso responsable y seguro de dispositivos digitales personales en las escuelas públicas y particulares del Sistema Educativo Nacional.
Reconoció que las autoridades educativas federales y estatales consideraron el interés superior de la niñez, la evidencia internacional y los resultados de la consulta, además de reconocer que los dispositivos no representan un avance significativo para docentes y alumnos en la educación.
Sin embargo, señaló que los padres de familia no fueron escuchados de manera suficiente ni estructurada durante la elaboración del diagnóstico y del acuerdo. Indicó que la consulta nacional se concentró en el personal docente y foros técnicos, mientras las familias quedaron al margen de la definición del problema y las soluciones, lo que, consideró, limita la eficacia de la medida.
La UNPF consideró razonables las disposiciones del acuerdo y alineadas con tendencias internacionales y experiencias de algunos estados, pero advirtió que regular los dispositivos no resolverá por sí solo las dificultades de atención, memoria, creatividad, interacción presencial y regulación emocional, ni permitirá cerrar las brechas de aprendizaje.
El acuerdo entrará en vigor el 3 de noviembre de 2026 y establece un plazo de 180 días para que las entidades federativas armonicen sus instrumentos jurídicos.
Ante ello, la organización planteó establecer una normativa integral que defina limitaciones y responsabilidades, particularmente para fortalecer la autoridad de los docentes.
También consideró indispensable involucrar a las familias, debido a que el uso de dispositivos trasciende el horario escolar y alcanza los hogares, las redes sociales y los momentos de ocio.
Por ello, propuso generar espacios permanentes de diálogo entre escuela y hogar para establecer reglas sobre horarios de uso, restricciones de redes sociales y límites al uso de pantallas antes de dormir.
La organización pidió además que las autoridades proporcionen a las familias información, materiales y orientaciones prácticas, y que fortalezcan la capacitación docente. Señaló que la autoridad de los maestros también depende del respaldo de las familias y de un marco común de expectativas sobre el uso de la tecnología.
En materia educativa, la UNPF planteó establecer una ruta pedagógica y didáctica con programas, contenidos y libros de texto adecuados para mejorar las condiciones de aprendizaje en lectura, escritura y matemáticas, así como informar sobre las acciones para garantizar equipos, capacitación docente y programas educativos que permitan atender los rezagos pendientes.
Finalmente, la organización llamó a las autoridades a abrir canales de participación efectiva y evaluar periódica y transparentemente los resultados de la medida, además de articular políticas que atiendan no solo el uso de dispositivos, sino también las condiciones de aprendizaje, convivencia y bienestar de los estudiantes, mediante una corresponsabilidad entre Estado, escuelas y familias.


