* Servicios de alojamiento, restaurantes, transporte de pasajeros, esparcimiento, comercio turístico y agencias de viajes, entre los más beneficiados……
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO SERVYTUR) del Valle de Toluca, bajo el liderazgo de Fernando Reyes Muñoz, estima que la derrama económica en el Estado de México durante la temporada de Semana Santa podría alcanzar los 8,470 millones de pesos, reflejando un crecimiento del 10% respecto al año pasado.
Menciono que, de este total, alrededor de 3,300 millones de pesos, beneficiaran directamente a los 68 municipios que conforman esta Cámara empresarial, impulsando la actividad comercial, turística y de servicios en la región.
La Semana Santa, que en 2026 se celebrara? entre finales de marzo y la primera quincena de abril, representa una de las temporadas de mayor dinamismo económico para el comercio y el turismo en la entidad, impulsada principalmente por el turismo religioso y el consumo local.
Los principales destinos dentro del Estado de México incluyen Valle de Bravo, Ixtapan de la Sal, Malinalco y Tonatico, reconocidos por su oferta de balnearios, naturaleza, ecoturismo y gastronomía. Asimismo, los Pueblos Mágicos y Pueblos con Encanto del estado continúan posicionándose como una opción atractiva para visitantes locales y nacionales durante esta temporada.
El líder empresarial señaló que el turismo religioso se ha consolidado como uno de los más importantes del país, al generar actividad no solo en templos y santuarios, sino también en hoteles, restaurantes, transporte, mercados y pequeños negocios.
Cada año, alrededor de 40 millones de personas participan en peregrinaciones en México, lo que refleja el peso social y económico de esta actividad. El turismo religioso no solo convoca a millones de personas por motivos de fe y tradición, sino que también activa cadenas de valor completas en hospedaje, alimentos, transporte, comercio local, artesanías y prestación de servicios.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales de los principales destinos turísticos para reforzar la regulación y evitar la proliferación del comercio informal, garantizando condiciones de competencia justa y protegiendo tanto a empresarios como a consumidores.


