A ocho años de su creación, el Sistema Estatal Anticorrupción del Estado de México no solo ha madurado, sino que hoy se coloca, sin titubeos, como el más sólido y activo del país, sostuvo el comisionado presidente del Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de México y Municipios (Infoem), José Martínez Vilchis.
En entrevista, recordó que fue testigo directo del arranque del sistema, cuando encabezó su primer informe en un contexto adverso: sin secretaría ejecutiva, sin presupuesto y con enormes retos institucionales. “Lejos estábamos de lo que hoy tenemos. Ahora hay estructura, recursos y, sobre todo, resultados”, afirmó.
Martínez Vilchis no dudó en calificar al sistema mexiquense como el mejor sistema estatal anticorrupción de la República y argumentó que ninguna otra entidad sesiona con tanta frecuencia, debate con tanta apertura ni permite una libertad de expresión tan amplia entre sus integrantes. “Aquí hay discusiones duras, críticas fuertes y propuestas serias, como debe ser cuando se habla de una deuda histórica del país, el combate a la corrupción”, subrayó.
Reconoció que México enfrenta una evaluación negativa en clasificaciones internacionales sobre corrupción, una realidad que, dijo, no se evade desde el gobierno estatal. Por el contrario, destacó que la propia gobernadora ha sido crítica del problema en su Plan de Desarrollo y ha asumido el reto de enfrentarlo con políticas públicas claras.
En ese contexto, celebró la entrega, por segundo año consecutivo, de un distintivo anticorrupción impulsado por el Comité Coordinador del Sistema y por iniciativa de la Secretaría Ejecutiva. Para el comisionado, este reconocimiento rompe con una inercia nacional que privilegia la crítica constante, pero rara vez reconoce a quienes hacen bien su trabajo. “Combatir la corrupción también implica visibilizar las buenas prácticas”, sostuvo.
Asimismo, vinculó estos esfuerzos con el programa sectorial anticorrupción y de buen gobierno impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual, recordó, plantea cuatro grandes objetivos, tres de ellos enfocados en la prevención. En ese sentido, afirmó que reconocer conductas ejemplares es una estrategia preventiva que incentiva el buen desempeño institucional.
Añadió que el gobierno del Estado de México ha alineado su política anticorrupción con la visión federal, particularmente en el programa “Cero Corrupción y Gobierno del Pueblo”, que contempla la capacitación de más de 300 mil servidores públicos. “Ahí están las grandes oportunidades: profesionalizar, prevenir y modernizar”, enfatizó.
El comisionado hizo un llamado a los estados del país a actualizar y enlazar sus programas anticorrupción con el federal, destacando que el Edomex cuenta con una ventaja estratégica, un sistema robusto, con representación efectiva del Poder Judicial, Legislativo, Ejecutivo, órganos autónomos y una participación ciudadana activa.
Uno de los ejes clave, señaló, es la mejora de los procesos de adquisiciones y contratación de obra pública, un tema central tanto en el programa federal como en las discusiones del comité coordinador estatal. Reconoció, no obstante, que el Programa Estatal Anticorrupción debe afinarse, reducir metas inalcanzables y concentrarse en objetivos verdaderamente estratégicos.
El ex rector de la UAeMéx defendió el papel del Infoem y de las plataformas digitales que administra, al considerarlas herramientas esenciales para la coordinación institucional y la verificación de información pública y llamó al Poder Legislativo a no abandonar el respaldo a estas plataformas, que permiten cruzar datos con instancias fiscalizadoras y evitar inconsistencias o simulaciones.
“El mensaje que debemos enviar es claro: el Estado de México tiene las capacidades, la experiencia y la voluntad para proponer mejoras reales al combate a la corrupción en el país”, concluyó.



