La Selección de Uzbekistán ha dado el primer golpe mediático rumbo a la Copa del Mundo 2026 al convertirse en el primer combinado en presentar su prelista oficial de 40 jugadores.
El equipo dirigido por Fabio Cannavaro empieza así a perfilar su estructura, con una mezcla interesante de juventud, experiencia y nombres consolidados dentro del futbol asiático.
El listado incluye a los guardametas Vladimir Nazarov, Utkir Yusupov, Botirali Ergashev y Abduvokhid Nematov, quienes competirán por la titularidad en una posición clave. Cannavaro apuesta por variedad de perfiles bajo los tres palos, buscando seguridad y proyección en torneos de alta exigencia.
En defensa aparecen nombres como Rustamjon Ashurmatov, Farrukh Sayfiev, Khojiakbar Alijonov y Sherzod Nasrullaev, acompañados por jóvenes como Jakhongir Urozov y Avazbek Ulmasaliev. Destaca también la presencia de Abdukodir Khusanov (*), quien se unirá más adelante al grupo, lo que podría alterar la competencia interna en la zaga.
El mediocampo luce como una de las zonas más nutridas y competitivas. Futbolistas como Odiljon Khamrobekov, Umarali Rakhmonaliev, Otabek Shukurov y Jasurbek Jaloliddinov aportan equilibrio y creatividad. A ellos se suman piezas importantes como Azizjon Ganiev y Abbosbek Fayzullaev (*), ambos pendientes de incorporarse próximamente.
En ataque, Uzbekistán cuenta con nombres de peso como Igor Sergeev y Eldor Shomurodov, este último uno de los referentes ofensivos del equipo. También destacan Sherzod Temirov y jóvenes como Khusain Norchaev (**), aunque este último figura como lesionado, lo que representa una baja sensible en la delantera.
Las ausencias temporales y las lesiones serán un factor a seguir de cerca. Jugadores como Abdulla Abdullaev, Behruz Karimov, Jaloliddin Masharipov y Khusain Norchaev están actualmente fuera por problemas físicos, lo que obliga al cuerpo técnico a considerar alternativas dentro de la amplia convocatoria.
Uzbekistán integrará el Grupo K, donde enfrentará a selecciones de alto calibre como Portugal, Congo y Colombia. Este contexto exigente obliga a Cannavaro a evaluar cada detalle desde la preparación, ya que el margen de error será mínimo frente a rivales con estilos y ritmos muy distintos.
Con esta prelista, Uzbekistán no solo marca el inicio formal de su preparación, sino que también envía un mensaje claro: hay ambición y planificación. La decisión final reducirá el grupo, pero desde ahora queda claro que el equipo buscará competir con seriedad y convertirse en una de las sorpresas del torneo.


