El holandés partirá 11° en Japón, no pasó la Q2 y Hadjar, su compañero en Red Bull, saldrá octavo. Un drama para él.
Max Verstappen firmó una de las mejores vueltas de su vida en 2025 y con un Red Bull vestido con los colores de la bandera japonesa en Suzuka. Fue el primer golpe de un Gran Premio que dominó por su capacidad de sacar más a un coche más lento que los mejores [McLaren].
Esa versión del holandés no ganó su quinta corona mundial, pero sí que su talento deslumbró. Algo que no logra hacer con la nueva Fórmula 1. Por segunda vez en tres carreras, no estará entre los 10 que pelean por la Q3.
Si en Australia fue una reacción antinatural del RedBull en la primer curva lo que le dejó en el pozo, en Japón regresaron todos los problemas de base del RB22. Un coche muy difícil de hacer traccionar, con dificultades para el giro y que no permite comodidad a Verstappen. Intentó con sus vueltas encaramarse al corte de milagro, pero la peor noticia llegó… cuando aparecieron sus compañeros de estructura.
Porque la nueva F1 es tan frustrante para Verstappen que hasta sus compañeros pueden acercarse. Y Hadjar (partirá octavo), de nuevo entonado, como el valiente novato Arvid Lindblad (saldrá décimo) batieron al cuatro veces campeón. Entraban en la Q3 y dejaban a Verstappen saliendo 11°. Que no es demasiado drama y probablemente esperaba sufrir, pero no deja de ser relevante verle más cerca de los mortales. Algo que ya había pasado en Australia y se repite. No están bien las cosas.
“Creo que pasa algo con el coche. Se ha convertido en imposible de conducir en la clasificación” Max Verstappen
“Creo que pasa algo con el coche. Se ha convertido en imposible de conducir en la clasificación”, apuntaba con frustración por la radio. Lo de todo el GranPremio, pero más difícil todavía en un Suzuka que castiga si no hay precisión en su curva rápida. Y el RB22 no está fino allí. “Rebota en la alta velocidad de atrás”, analizó Verstappen. Sus on-board eran la definición perfecta, sin capacidad de encontrarse cómodo.
El cuatro veces campeón pasa así de cuatro poles seguidas en Japón al mayor sufrimiento. El dominador del circuito se ve cortado por un circuito que cambia sustancialmente por el uso y despliegue de la energía y que condena a un Verstappen nada conforme con lo que ve en la nueva F1. Seguirá sufriendo en la carrera.


