Por Mireya Álvarez
Ante el incremento de familias que permanecen afuera de los hospitales en esta temporada invernal, el Voluntariado de Salud y Humanismo del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) intensificó los apoyos destinados a pacientes y acompañantes en situación vulnerable, informó su titular, Alfredo Jiménez García.
En entrevista, Jiménez García detalló que el voluntariado opera cuatro programas principales: un albergue para familiares, un taller de pelucas oncológicas, apoyo con medicamentos para personas en alta vulnerabilidad y un programa educativo que mantiene aulas dentro de distintos hospitales.
En el primer punto, el funcionario explicó que el principal apoyo, especialmente en temporada de frío, es el albergue del voluntariado, que cuenta con capacidad para más de 200 personas, sin embargo, reconoció que, a pesar de la promoción, muchas familias prefieren no acudir al albergue por temor a no recibir información inmediata sobre el estado de su familiar hospitalizado.
Aun así, insistió en que el espacio garantiza cama, cobijas, baño y, en ocasiones, alimentos. “Hay personas que no llevan ni los 10 pesos representativos que se solicitan para el acceso, y a quienes están en mayor vulnerabilidad también los apoyamos con comida”, señaló.
Asimismo, indicó que en lo que va del año, el albergue ha recibido más de dos mil personas, cifra que aumenta entre 40 y 50 por ciento durante la temporada invernal debido a la afluencia de familiares provenientes de municipios vulnerables y zonas con bajas temperaturas.
“Las estancias pueden variar desde un día hasta varios meses, dependiendo del estado de salud del paciente y del tratamiento que recibe”, indicó.
Jiménez García reveló que los hospitales con mayor presencia de personas pernoctando en el exterior son el Hospital del Niño, el Mónica Pretelini, Adolfo López Mateos y el Nicolás San Juan. Todo ubicados en la capital mexiquense.
Ante esta situación, consideró “necesario pensar” en la construcción de un segundo albergue, aunque reconoció que ello depende de la disponibilidad de recursos.
En este sentido, el titular del voluntariado afirmó que el albergue fue recibido “con un déficit”, por lo que actualmente realizan reparaciones, entre ellas la compra de boilers, cuyo costo por unidad “ronda los dos mil 500 pesos”.
Estimó que las instalaciones se encontraban apenas en un 30 por ciento de operatividad, por lo que han tenido que invertir en remodelaciones, pintura y mantenimiento general y enfatizó que el voluntariado no cuenta con un presupuesto asignado, por lo que sus operaciones dependen de donaciones de la sociedad civil, gobierno y empresarios.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a solidarizarse con la labor del voluntariado. “Las personas interesadas en donar o apoyar pueden acudir a las oficinas ubicadas en Mariano Matamoros 2425, Colonia La Moderna, en Toluca, a espaldas del Hospital Mónica Pretelini… En esta época necesitamos concientizarnos y aportar un granito. Hay mucha gente que la está pasando mal afuera de los hospitales”, concluyó.


