Por Martha Romero
Habitantes de diversas comunidades ubicadas a lo largo de la carretera libre Toluca-Ixtlahuaca manifestaron nuevamente su inconformidad ante la falta de avances en los compromisos asumidos por autoridades tras las movilizaciones registradas recientemente en la caseta de El Dorado, situación que ha provocado un creciente descontento social entre los pobladores que esperaban respuestas inmediatas a sus demandas.
A pesar de que las reuniones sostenidas entre representantes comunitarios y autoridades fueron presentadas como un paso importante para solucionar los problemas que afectan a la región, hasta el momento no existen resultados visibles, las obras comprometidas no han iniciado y tampoco se ha informado públicamente sobre fechas concretas para la ejecución de los trabajos anunciados.
La molestia se incrementó debido a que algunos delegados denunciaron haber sido excluidos de las reuniones donde se definieron los acuerdos, particularmente representantes de Santa Juana Centro y Rancho San Juan, quienes señalaron que los temas discutidos impactan directamente a sus comunidades y, sin embargo, no tuvieron la oportunidad de participar en el proceso de negociación.
Mientras tanto, habitantes de Mina México, Santa Juana y Santa Juana Segunda Sección continúan esperando información clara sobre los proyectos que supuestamente mejorarían las condiciones de la carretera libre Toluca-Ixtlahuaca, una vialidad que desde hace años presenta diversas deficiencias que afectan la movilidad y seguridad de quienes transitan diariamente por la zona.
Entre los vecinos también crece el desencanto hacia algunos representantes comunitarios que participaron en las mesas de diálogo, pues consideran que las reuniones y los anuncios oficiales no han generado beneficios reales para la población, situación que ha provocado cuestionamientos sobre la efectividad de las negociaciones realizadas.
Otro de los temas que ha generado inconformidad es la explicación relacionada con la falta de maquinaria para iniciar los trabajos, argumento que muchos habitantes consideran insuficiente y poco convincente, por lo que exigen transparencia sobre el estado de los equipos y el destino de los recursos destinados al mantenimiento de la infraestructura.
Ante este panorama, pobladores de Mina México, San Juan, Santa Juana Centro, Santa Juana Segunda Sección y Rancho San Juan advirtieron que la paciencia comienza a agotarse, por lo que no descartan retomar acciones de presión si los compromisos adquiridos tras las protestas en la caseta de El Dorado vuelven a quedar únicamente en promesas.


