Reconocer los cuidados como una responsabilidad compartida y avanzar hacia una sociedad corresponsable requiere cuestionar los estereotipos de género que históricamente han generado una distribución desigual de estas tareas, afirmó Alejandra d´Hyver de las Deses Breña, coordinadora de proyectos de empoderamiento económico en ONU Mujeres México, durante su participación en el Coloquio “La vida en el centro: cuidados, trabajo y bien común desde los territorios”, organizado por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
Al impartir la conferencia “Agenda local de cuidados: hacia una sociedad corresponsable”, en la Facultad de Planeación Urbana y Regional, d´Hyver de las Deses Breña destacó que hablar de cuidados implica ampliar la mirada y reconocer la relación de las personas con su entorno, así como las condiciones sociales y territoriales en las que se desarrollan estas labores.
Señaló que colocar la vida en el centro significa reconocer tanto las necesidades de quienes requieren cuidados como los derechos de quienes realizan estas tareas, por lo que es indispensable generar condiciones que favorezcan su descanso, autonomía, salud y desarrollo personal.
Asimismo, subrayó la importancia de fortalecer las redes comunitarias y los servicios destinados a quienes requieren cuidados, además de promover esquemas de corresponsabilidad en los que participen las personas, las familias, las comunidades, las instituciones y el Estado.
El encuentro fue organizado por la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados de la UAEMéx y reunió a integrantes de la comunidad universitaria para reflexionar sobre el papel de los cuidados en la construcción del bienestar social y el bien común desde las distintas realidades de los territorios.
En este contexto, la secretaria de Igualdad Sustantiva y Cuidados, Norma Baca Tavira, destacó que colocar la vida en el centro implica reconocer el valor de las labores que cotidianamente sostienen la alimentación, la salud, los vínculos y el bienestar de las personas.
Señaló que una parte importante del trabajo de cuidados continúa realizándose sin remuneración y con insuficiente reconocimiento, además de mantener una distribución inequitativa, por lo que resulta necesario avanzar hacia nuevas formas de corresponsabilidad que permitan transformar estas dinámicas.
Baca Tavira resaltó también que las experiencias comunitarias constituyen una fuente de conocimiento para comprender y atender las necesidades colectivas, pues en los territorios se construyen redes de apoyo y se desarrollan formas propias de organización para enfrentar diversos desafíos sociales.
El coloquio permitió vincular la investigación académica con los saberes comunitarios y la gestión pública, con el propósito de analizar las condiciones específicas de los territorios y plantear alternativas para una distribución más justa de las tareas de cuidado.
La actividad forma parte del trabajo que desarrolla la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados para colocar los cuidados, la igualdad y el bienestar colectivo como temas prioritarios de la reflexión universitaria.


