* Autoridades investigan origen del material mientras el CJNG opera bajo una nueva cúpula de tres líderes tras la muerte de El Mencho……
Video del CJNG reaviva la disputa por el control de la extorsión en municipios mexiquenses y coloca bajo presión a las autoridades estatales.
La difusión de un video atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el que lanza amenazas directas contra la Unión Tepito y el Cártel de Tláhuac, volvió a colocar al Estado de México en el centro de la disputa entre organizaciones criminales que buscan controlar mercados ilícitos y, sobre todo, el negocio de la extorsión.
Más allá de la autenticidad del material, que continúa bajo análisis de las autoridades, el mensaje representa un nuevo recordatorio de que la violencia ya no se limita a enfrentamientos entre grupos rivales, sino que impacta directamente a comerciantes, transportistas y habitantes de municipios mexiquenses donde el cobro de piso se ha convertido en una de las principales amenazas para la actividad económica.
En el video aparecen hombres armados con fusiles de alto poder que acusan a integrantes de la Unión Tepito y del Cártel de Tláhuac de utilizar el nombre del CJNG para extorsionar a comerciantes y vecinos.
El mensaje menciona de manera específica a Ecatepec, Tecámac, Texcoco y Tizayuca, advirtiendo que “la limpia ya empezó”, una frase que inevitablemente genera incertidumbre entre la población.
El Edomex vuelve a ser escenario estratégico
La inclusión de municipios mexiquenses dentro del mensaje no parece casual.
Ecatepec, Tecámac, Texcoco, Nezahualcóyotl, Chalco, Valle de Chalco y otros municipios del oriente del Estado de México forman parte de una zona donde durante años han coexistido organizaciones locales, células vinculadas a grandes cárteles nacionales y grupos dedicados exclusivamente a la extorsión.
La cercanía con la Ciudad de México convierte a esta región en un corredor estratégico para el trasiego de drogas, armas, dinero y mercancías ilícitas, pero también en un mercado particularmente rentable para el cobro de piso.
En este contexto, cualquier mensaje difundido por organizaciones criminales tiene un efecto que trasciende la propaganda entre grupos rivales, pues busca generar miedo entre comerciantes y fortalecer el control territorial mediante la intimidación.
La extorsión sigue creciendo
Uno de los aspectos más preocupantes del mensaje es que coloca nuevamente sobre la mesa un problema que desde hace años afecta a miles de negocios mexiquenses.
La extorsión continúa siendo uno de los delitos de mayor impacto económico y social en el Estado de México, donde comerciantes de mercados, transportistas, pequeñas empresas, constructoras e incluso vendedores ambulantes denuncian de manera constante amenazas para obligarlos a entregar cuotas periódicas.
Muchos de estos casos nunca llegan a denunciarse por temor a represalias o por la percepción de que las investigaciones difícilmente concluirán con detenciones.
Precisamente esa ausencia de denuncias formales facilita que distintos grupos criminales utilicen nombres de organizaciones de alto perfil para aumentar el temor entre las víctimas, independientemente de si realmente pertenecen o no a esas estructuras.
La guerra de los mensajes
Los videos difundidos por organizaciones criminales se han convertido en una herramienta de propaganda.
No necesariamente significan una expansión inmediata de operaciones, pero sí buscan enviar señales tanto a organizaciones rivales como a las autoridades y a la población.
El CJNG ha utilizado este mecanismo en diversas ocasiones para anunciar supuestas “limpias”, lanzar amenazas o intentar demostrar presencia territorial.
Sin embargo, detrás de esos mensajes suele existir un objetivo adicional: fortalecer la percepción de poder e influir psicológicamente sobre comunidades enteras.
El riesgo para el Estado de México es que estos materiales contribuyan a incrementar la sensación de inseguridad en municipios donde los ciudadanos ya enfrentan diariamente robos, homicidios, desapariciones y extorsiones.
El desafío para las autoridades mexiquenses
La difusión del video obliga nuevamente a reforzar la coordinación entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, la Secretaría de Seguridad estatal, las policías municipales y las autoridades federales.
No basta con verificar la autenticidad del material
Resulta indispensable investigar si existen células operando en los municipios mencionados, identificar redes dedicadas al cobro de piso y garantizar protección efectiva para comerciantes que enfrentan amenazas constantes.
La experiencia demuestra que cuando la respuesta institucional tarda en llegar, los grupos criminales aprovechan el vacío para consolidar su influencia mediante el miedo.
El reto también consiste en evitar que la población normalice este tipo de mensajes como parte del paisaje cotidiano.
Cada video de este tipo representa una demostración pública de capacidad armada que, independientemente de su origen, busca proyectar la idea de que los grupos criminales pueden disputar territorios por encima de las instituciones.
Mientras continúe creciendo la extorsión y persistan zonas donde los ciudadanos consideran más seguro pagar que denunciar, el Estado de México seguirá siendo un escenario atractivo para organizaciones que encuentran en el miedo una de sus principales herramientas de control.
La verdadera batalla no se libra entre cárteles rivales, sino entre la capacidad del Estado para recuperar el territorio y la confianza ciudadana frente a estructuras criminales que buscan imponer su propia autoridad mediante la violencia y la intimidación.


