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Civiles retuvieron y agredieron a militares en Guerrero, Ricardo Trevilla

Ricardo Trevilla Trejo, titular de Defensa, detalló la retención de que pobladores de Guerrero a personal militar en Quechultenango y Mochitlán el jueves. Los civiles impidieron el acceso y rodearon a las fuerzas de seguridad durante un operativo interinstitucional que dejó un teniente coronel herido por un machetazo en la mano, además de golpes a un sargento y a un soldado.

El general explicó que el primer incidente comenzó a las 10:00 horas en Quechultenango. Una base de operaciones con integrantes de corporaciones federales y estatales patrullaba la zona cuando un grupo le cerró el paso hacia una instalación militar ubicada en esa población.

Según Trevilla Trejo, unas 60 personas sin armas de fuego, pero con piedras, machetes y palos, bloquearon el ingreso de los elementos. Otros 80 pobladores rodearon al personal que permanecía dentro de la base de operaciones.

El mando militar sostuvo que lo ocurrido no fue propiamente una retención. “Más que retención”, describió, los habitantes impidieron el acceso a la población y rodearon las instalaciones donde se encontraba el personal de seguridad.

En Mochitlán, otra base de operaciones interinstitucional se dirigió a Quechultenango para reforzar a los uniformados. En ese trayecto, un número mayor de pobladores rodeó a los elementos desplegados.

Durante el cerco en Mochitlán, un teniente coronel recibió un machetazo en la mano. Trevilla Trejo indicó que el comandante se encontraba bien tras la agresión.

También fueron golpeados un sargento y un soldado, aunque el secretario de la Defensa Nacional afirmó que sus lesiones no fueron graves. Del lado civil, reportó a dos personas con heridas leves.

“El problema” concluyó cerca de las 11:00 horas, de acuerdo con el general, por lo que el episodio duró aproximadamente una hora. El titular de Defensa aseguró que la corporación respetó los derechos humanos y la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza durante el despliegue.

La tarde del jueves, el operativo de Defensa, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública provocó bloqueos y agresiones en Mochitlán y Quechultenango, municipios de la región Centro de Guerrero. Fuentes de seguridad señalaron que el despliegue habría estado relacionado con acciones contra las policías municipales de ambas localidades.

Las mismas fuentes indicaron que esas corporaciones municipales estarían presuntamente vinculadas con grupos del crimen organizado. Tras el ingreso de los agentes, comenzaron cierres en las principales salidas de los dos municipios.

Durante los disturbios circularon imágenes de camiones de carga atravesados sobre la carretera Mochitlán-Quechultenango, lo que impidió el paso de vehículos. Los bloqueos afectaron la circulación en la vía que comunica a ambas localidades.

La jornada también incluyó ataques contra unidades oficiales. En Mochitlán fue incendiada al menos una patrulla, aunque las autoridades no precisaron cuántos vehículos resultaron dañados.

Videos difundidos durante la tarde mostraron a personas con el rostro cubierto que confrontaron a los agentes y lanzaron objetos contra vehículos oficiales. Los elementos desplegados intentaban avanzar por la zona durante esos momentos de tensión.

En Quechultenango, un grupo de personas agredió a los agentes con palos y piedras. Los uniformados se resguardaron dentro del gimnasio municipal ante los ataques.

Las imágenes registraron a varias personas frente al inmueble donde permanecía el personal de seguridad, mientras arrojaban objetos hacia el lugar. Posteriormente, un convoy de 500 elementos entró a Quechultenango.

El despliegue liberó a los 29 integrantes del Ejército y de la Guardia Nacional que pobladores mantenían retenidos en Quechultenango. La información sobre esta liberación contrastó con la descripción del secretario de Defensa, quien caracterizó los hechos como un cerco e impedimento de acceso a las bases de operaciones.

Fuentes gubernamentales también informaron sobre el presunto uso de explosivos durante los disturbios. Hasta el cierre de la información no se habían dado a conocer detalles sobre los artefactos ni se había informado oficialmente de personas lesionadas por ese posible uso.

Autoridades del Gobierno de Guerrero señalaron que las movilizaciones habrían buscado impedir el ingreso de las fuerzas armadas a zonas con presencia e influencia de Los Ardillos, grupo delictivo señalado por operar en distintas localidades de la región Centro.

De acuerdo con esa versión, los actos violentos habrían sido impulsados por personas vestidas de civiles vinculadas con intereses de esa organización criminal. El señalamiento deberá sustentarse en las investigaciones correspondientes.

Las corporaciones federales y estatales mantuvieron acciones de seguridad en una zona donde se registra presencia de grupos delictivos. Al cierre, las autoridades no habían informado el saldo definitivo del operativo ni el número total de patrullas afectadas, detenidos o personas lesionadas.

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