* Exigir al titular del sistema, Adrián Rubalcava, paridad y “piso parejo” en la asignación de los espacios comerciales destinados a comerciantes con discapacidad visual……
Por Martha Romero
Un grupo de comerciantes invidentes, integrantes de la Fundación ASOCIVE A.C., colapsaron la circulación en las inmediaciones de la estación Metro Balderas, al protestar en defensa y paridad de los espacios asignados a personas con discapacidad visual dentro del Sistema de Transporte Colectivo (STC), los cuales aseguran les están siendo arrebatados de manera autoritaria.
Exigieron a Adrián Rubalcava Suárez, titular del Metro de la Ciudad de México, para que intervenga de inmediato y frene las irregularidades en la asignación de locales y espacios comerciales.
En entrevista, Pedro Ortega, integrante de la fundación y afectado directo, detalló que los espacios comerciales en disputa forman parte de un programa de inclusión social que data del año 2010, cuando Marcelo Ebrard Casaubón fue jefe de Gobierno del Distrito Federal, hoy Ciudad de México.
“Este proyecto otorgó Permisos Administrativos Temporales Revocables para colocar módulos fijos (tarimas) y evitar que las personas invidentes tuvieran que vender de forma desprotegida en los vagones, garantizando así su seguridad” comentó.
Sin embargo, dijo, tras el vencimiento de dichos permisos en 2025, las autoridades del Metro han obstaculizado su renovación, abriendo la puerta a la entrega de estos valiosos espacios a agrupaciones ajenas y afectando directamente el sustento diario de una veintena de familias invidentes que provienen del diversos municipios del Valle de México.
Resaltó que el problema principal es la asignación de los espacios, por lo que exigen piso parejo y paridad, pues no es justo que les quiten los lugares que se han ganado trabajado legítimamente por años para dárselos a otros grupos por puro favoritismo de las autoridades.
Los manifestantes denunciaron que el conflicto por los espacios ya derivó en actos delictivos dentro de las instalaciones, pues el pasado viernes y la madrugada del sábado, personas amparadas bajo supuestas “libranzas” institucionales irrumpieron en las estaciones para consumar el despojo físico de sus áreas de trabajo.
Las afectaciones reportadas por los comerciantes invidentes incluyen la destrucción de candados y estructuras, la ruptura de protecciones de los módulos comerciales legítimos, robo de mercancía y dinero, sustracción de productos de venta y ahorros en efectivo de los comerciantes, además de desplazamiento físico, al retirar tarimas de trabajo para colocar los puestos del grupo favorecido de forma preferencial.
Por último, los inconformes advirtieron que mantendrán la protesta de forma indefinida hasta recibir una respuesta oficial que garantice el respeto absoluto a sus espacios de trabajo, pues significa su sustento diario.


