* Delfina Gómez presentó resultados en obra, empleo, inversión y movilidad, pero algunos indicadores obligan a mirar más allá del discurso oficial y revisar qué ocurrió realmente durante los primeros tres años de gobierno……
Por Karina Rocha
El Tercer Informe de Gobierno de Delfina Gómez Álvarez llegó acompañado de cifras contundentes, más de 2 mil 500 proyectos de infraestructura, una inversión cercana a 20 mil millones de pesos en obra pública, más de 280 mil empleos formales generados, 261 mil millones de pesos de inversión nacional y más de 43 mil millones destinados a movilidad, números con los que la administración estatal busca presentar un balance positivo al llegar a la mitad del sexenio.
El problema comienza cuando esas cantidades dejan el escenario del informe y se confrontan con la realidad cotidiana, porque una cifra acumulada puede ser correcta y al mismo tiempo esconder retrocesos recientes, diferencias regionales, obras todavía inconclusas o problemas que siguen afectando directamente a millones de mexiquenses.
La propia gobernadora reconoció que existen pendientes, particularmente en seguridad, uno de los temas que continúa ocupando un lugar central entre las preocupaciones de la población.
Empleo: el acumulado frente a la caída reciente
Uno de los datos más llamativos fue la generación de más de 280 mil empleos formales durante los primeros tres años de administración. La cifra necesita contexto.
El Estado de México efectivamente mantiene uno de los mercados laborales más grandes del país y durante 2026 registró periodos de crecimiento, pero los datos más recientes muestran que la trayectoria no ha sido lineal.
En mayo había 2 millones 65 mil 623 trabajadores registrados ante el IMSS, para junio disminuyeron a 2 millones 61 mil 663, en julio bajaron a 2 millones 42 mil 698 y para agosto quedaron en 2 millones 30 mil 388.
Eso significa que entre mayo y agosto se perdieron 35 mil 235 registros laborales formales.
Aunque el saldo de enero a agosto sigue siendo positivo, con casi 60 mil plazas adicionales, la caída de tres meses consecutivos muestra que hablar únicamente del acumulado de tres años puede ofrecer una fotografía incompleta del momento económico actual.
La Secretaría de Desarrollo Económi-co ha explicado que parte de las reducciones puede relacionarse con ajustes administrativos y cambios en la forma en que determinadas empresas registran a sus trabajadores, explicación que también deberá comprobarse conforme aparezcan nuevos datos.
Hay además otro desafío, la informalidad.
En el primer trimestre de 2026, más de la mitad de la población ocupada mexiquense se encontraba en informalidad laboral, mientras también persistían condiciones críticas de ocupación para una proporción importante de trabajadores.
Por eso, generar empleos no solamente implica sumar registros, también significa preguntarse cuántos son permanentes, cuánto pagan y cuántos trabajadores continúan fuera de la seguridad social.
Miles de obras, pero falta conocer su avance
El gobierno estatal reportó más de 2 mil 500 proyectos de infraestructura distribuidos entre los 125 municipios y una inversión cercana a los 20 mil millones de pesos.
El volumen es considerable, pero la verdadera evaluación debería comen zar ahora.
¿Cuántas obras están completamente terminadas?, ¿cuántas permanecen en proceso?, ¿cuánto del presupuesto anunciado ya fue efectivamente ejercido?, ¿qué empresas recibieron los contratos?, ¿mediante qué modalidades fueron adjudicados?.
Contabilizar proyectos iniciados, rehabilitaciones pequeñas y grandes construcciones dentro de una misma cifra puede elevar el número global, pero no necesariamente permite conocer su impacto real.
Y después de problemas recientes de inundaciones, carreteras deterioradas, baches y deficiencias de infraestructura urbana, será importante determinar dónde se concentraron esas inversiones y cuáles municipios recibieron menos recursos.
Movilidad: 43 mil millones y pendientes visibles
Otro de los datos destacados fue una inversión superior a 43 mil millones de pesos en movilidad durante tres años.
En ese rubro existen proyectos relevantes, como el Trolebús hacia Chalco, nuevas líneas de Mexibús, el Mexicable y trabajos de rehabilitación vial, pero también permanecen obras pendientes, retrasos, saturación del transporte público y problemas graves en los principales corredores metropolitanos.
Por eso, la cantidad invertida necesita acompañarse de resultados medibles, reducción de tiempos de traslado, número de pasajeros beneficiados, kilómetros realmente rehabilitados y obras concluidas.
Gastar más no necesariamente significa resolver más.
Seguridad: La gran Deuda reconocida
En materia de seguridad, el gobierno ha informado inversiones millonarias y más de un millón de operativos durante los primeros tres años.
Sin embargo, homicidios, extorsiones, cobro de piso y violencia continúan generando episodios que mantienen a la seguridad como uno de los principales pendientes.
El reconocimiento de la propia gobernadora resulta relevante, porque después de tres años ya no basta medir el esfuerzo institucional únicamente por número de operativos, patrullajes o recursos invertidos.
La evaluación debe hacerse también sobre los delitos que efectivamente disminuyeron, aquellos que crecieron y los municipios donde la población sigue enfrentando mayores riesgos.
El Tercer Informe ofrece números importantes y resultados que merecen reconocerse cuando estén sustentados.
Pero precisamente porque se llegó a la mitad del sexenio, las cifras deberían dejar de funcionar solamente como herramientas de promoción.
Ahora corresponde comprobarlas.
Porque 2 mil 500 obras, 280 mil empleos, 261 mil millones de inversión y 43 mil millones en movilidad dicen mucho.
Pero todavía falta saber cuánto de todo eso cambió realmente la vida de los mexiquenses.


