El Estado de México enfrenta una creciente presión ambiental debido a la generación de aproximadamente 17 mil toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, una cifra que mantiene rebasadas a numerosas autoridades municipales encargadas del manejo y disposición de la basura.
La secretaria del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Alhely Rubio Arronis, reconoció que varios municipios mexiquenses enfrentan dificultades operativas, financieras y técnicas para atender de manera integral el problema de los residuos, particularmente en zonas urbanas con alta densidad poblacional y crecimiento desordenado.
Ante este panorama, el gobierno estatal apuesta por fortalecer un modelo de economía circular que permita reducir la cantidad de basura enviada a rellenos sanitarios y promover el aprovechamiento, reciclaje y reutilización de materiales.
La funcionaria explicó que el reto ambiental no sólo implica recolectar residuos, sino transformar la manera en que se consumen y desechan productos en una entidad considerada una de las más pobladas del país.
Actualmente, gran parte de los residuos sólidos urbanos termina en tiraderos y rellenos sanitarios que operan bajo presión constante debido al volumen de basura generado diariamente por hogares, comercios, industrias y actividades de servicios.
Además, varios municipios enfrentan problemas relacionados con la falta de infraestructura, insuficiencia de unidades recolectoras, tiraderos clandestinos y costos elevados para trasladar los desechos hacia sitios de disposición final autorizados.
La problemática también se agrava durante la temporada de lluvias, ya que toneladas de basura terminan obstruyendo drenajes, ríos y canales, situación que incrementa el riesgo de inundaciones en distintas regiones del Valle de México y municipios urbanos mexiquenses.
La Secretaría del Medio Ambiente indicó que uno de los principales objetivos será impulsar políticas públicas orientadas a la separación de residuos desde el origen, fomentar el reciclaje y promover la participación de empresas y ciudadanos en esquemas de aprovechamiento sustentable.
El modelo de economía circular busca que materiales como plástico, cartón, vidrio, aluminio y residuos orgánicos puedan reincorporarse a procesos productivos, disminuyendo así la presión sobre rellenos sanitarios y reduciendo el impacto ambiental.
Especialistas advierten que el Estado de México enfrenta uno de los desafíos más complejos del país en materia de residuos debido a su tamaño poblacional, actividad industrial y expansión urbana.
A ello se suma la falta de cultura ambiental en distintos sectores de la población, así como la persistencia de tiraderos clandestinos que continúan generando contaminación de suelo, agua y aire.
Las autoridades estatales señalaron que será necesaria una mayor coordinación con los 125 municipios mexiquenses para fortalecer estrategias regionales de manejo de basura y evitar que la crisis de residuos continúe agravándose en los próximos años.


