Por Mireya Álvarez
El Estado de México se colocó entre las entidades con menores niveles de satisfacción con la vida y con la percepción más baja de movilidad socioeconómica del país, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Mauricio Rodríguez, titular de la Unidad de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, informó que el estudio, realizado entre julio y agosto de 2025 en más de 35 mil viviendas, evaluó la percepción que tienen las personas de 18 años y más sobre su calidad de vida, estado emocional, propósito de vida, salud, relaciones sociales y situación económica.
En el indicador de satisfacción con la vida, cuya escala va de cero a diez, el promedio nacional fue de 8.62 puntos, superior al registrado en 2021 con 8.45 puntos, reflejando una recuperación respecto al periodo marcado por la pandemia, sin embargo, el Estado de México ocupó la posición 25 de las 32 entidades federativas, ubicándose entre las de menor evaluación.
Mauricio Rodríguez, agregó que la encuesta también evidenció una limitada percepción de movilidad social en la entidad, y apenas 46.9 por ciento de los mexiquenses consideró haber alcanzado un nivel socioeconómico superior al del hogar donde creció, el porcentaje más bajo del país, mientras que a nivel nacional este indicador alcanzó 53.1 por ciento.
A escala nacional, Coahuila encabezó la clasificación con el mayor nivel de satisfacción con la vida al obtener 8.85 puntos, seguido por Tamaulipas, Durango, Sinaloa y Baja California Sur; en contraste, Oaxaca registró el promedio más bajo con 8.32 puntos.
El bienestar emocional también mostró una ligera mejoría, de acuerdo con el balance anímico nacional, medido en una escala de, 10 a 10 a partir de emociones positivas y negativas experimentadas el día anterior a la entrevista, alcanzó 5.29 puntos, por encima del 5.07 observado cuatro años atrás. Los hombres reportaron un promedio de 5.55, mientras que las mujeres obtuvieron 5.07.
El titular de la Unidad de Estadísticas identificó además brechas importantes entre distintos grupos de población. Las personas hablantes de lengua indígena registraron una satisfacción promedio de 8.33, mientras que quienes viven con alguna discapacidad alcanzaron 7.99, ambos indicadores por debajo de la media nacional.
La encuesta confirma que la salud física y mental mantiene una relación directa con la percepción del bienestar. Quienes calificaron su estado de salud como malo o muy malo reportaron apenas 7.08 puntos de satisfacción con la vida y un balance anímico de 2.58. Entre las personas con indicios de depresión, estos indicadores descendieron a 7.55 y 1.93, respectivamente.
En contraste, quienes consideraron tener buena o muy buena salud alcanzaron 8.93 puntos en satisfacción con la vida y 5.97 en balance emocional. De igual forma, las personas que afirmaron cubrir con facilidad los gastos habituales de su hogar mostraron mejores niveles de bienestar que aquellas con dificultades económicas.
Finalmente, la ENBIARE también documentó que 21.4 por ciento de la población adulta presentó indicios de ansiedad y 10.9 por ciento de depresión, condiciones con mayor incidencia entre las mujeres.


