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El 2027 ya comenzó: partidos adelantan disputa por municipios

* PVEM acelera su estructura rumbo al 2027, mientras Metepec, Naucalpan y Toluca comienzan a mostrar movimientos anticipados por las candidaturas municipales……

Por Karina Rocha

La carrera por las presidencias municipales de 2027 comenzó mucho antes de que existan candidaturas registradas, convocatorias formales o campañas legales, en distintos municipios del Estado de México ya se observan movimientos, reuniones, posicionamientos y es tructuras que, aunque todavía no pueden presentarse oficialmente como plataformas electorales, tienen una lectura política inevitable.

El Partido Verde Ecologista de México se prepara para nombrar a partir del próximo 24 de octubre a sus llamados “coordinadores am-entales”, figuras que tendrán presencia territorial y que eventualmente podrían convertirse en perfiles competitivos para diputaciones o presidencias municipales, aunque formalmente todavía no exista una definición de candidaturas.

La estrategia parece clara, ganar tiempo, posicionar nombres, medir aceptación y construir estructura antes de que los demás partidos terminen de definir su propia ruta electoral, una práctica que puede presentarse bajo distintas denominaciones partidistas, pero que en los hechos sirve para comenzar a ocupar territorio político.

El propio PVEM ha reconocido que consultará a su militancia para definir en qué municipios competiría solo y dónde buscaría construir alianzas, lo que confirma que el partido ya está entrando en una etapa de cálculo electoral de cara a 2027.

Metepec, Naucalpan y Toluca empiezan a moverse

En municipios estratégicos como Metepec, Naucalpan y Toluca también comienzan a aparecer nombres, reuniones y señales políticas que permiten anticipar una disputa intensa por las candidaturas, aunque buena parte de esa información proviene todavía de columnas, análisis y versiones políticas, no de registros oficiales ante las autoridades electorales.

Precisamente por eso resulta necesario diferenciar entre aspiraciones reales, promociones anticipadas y simples especulaciones, pero también sería ingenuo ignorar que los partidos suelen comenzar a construir candidaturas mucho antes de reconocer públicamente que están en campaña.

En Toluca, por ejemplo, cada movimiento de funcionarios, legisladores y cuadros partidistas comienza a leerse en clave sucesoria, en Metepec ocurre algo similar por tratarse de uno de los municipios con mayor peso político y económico del Valle de Toluca, mientras Naucalpan sigue siendo una de las plazas más relevantes del Valle de México por población, presupuesto e influencia electoral.

El problema no es que los partidos planeen con anticipación, sino que esa actividad puede cruzar fácilmente la delgada línea entre organización interna y promoción personalizada adelantada, especialmente cuando existen funcionarios públicos, legisladores o presidentes municipales interesados en continuar sus carreras políticas.

La delgada línea de la promoción anticipada

Ahí estará uno de los principales retos del proceso electoral mexiquense, vigilar cuándo una supuesta actividad partidista deja de ser organización interna y comienza a convertirse en posicionamiento electoral anticipado.

La utilización de cargos, eventos, programas, reuniones públicas o estructuras territoriales para mantener permanentemente visible a un aspirante puede generar condiciones de competencia desiguales mucho antes del inicio formal de las campañas.

El riesgo aumenta cuando quienes buscan una candidatura ocupan actualmente una responsabilidad pública y disponen de exposición institucional, personal, programas o recursos que pueden convertirse indirectamente en herramientas de promoción.

Por ello, el Instituto Electoral del Estado de México tendrá que observar con atención no solamente la publicidad evidente, sino también aquellas estrategias políticas que formalmente se presenten bajo otras figuras y que en los hechos tengan como propósito posicionar a determinados perfiles.

Una elección demasiado grande para improvisarla

La elección de 2027 renovará nuevamente los 125 ayuntamientos y el Congreso local, por lo que controlar estructuras territoriales desde ahora representa una ventaja considerable.

Los partidos lo saben y por eso el tablero comienza a moverse con meses de anticipación, aunque nadie quiera llamarlo todavía campaña.

Las dirigencias pueden utilizar nombres como coordinadores, enlaces, representantes territoriales, responsables ambientales o promotores, pero el verdadero significado político de esos nombramientos se conocerá cuando lleguen las candidaturas.

También será necesario observar qué ocurre con las alianzas, particularmente porque el comportamiento electoral puede ser diferente de un municipio a otro, un partido puede competir solo donde considere que tiene estructura propia y buscar coaliciones donde necesite sumar fuerzas.

La sucesión ya está en marcha

Metepec, Naucalpan y Toluca empiezan a mostrar algo que seguramente se repetirá en buena parte del Estado de México durante los próximos meses, reuniones, recorridos, presencia mediática y posicionamientos aparentemente aislados que poco a poco irán conformando los proyectos electorales.

Falta todavía mucho para que las candidaturas sean oficiales, pero políticamente el 2027 ya comenzó.

La verdadera prueba será saber si las autoridades electorales logran establecer límites claros entre actividad partidista legítima y promoción anticipada, porque mientras las campañas legales tienen fecha de inicio, las campañas políticas, como nuevamente comienza a demostrarse en el Estado de México, suelen comenzar mucho antes.

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