EDOMEX

En Congreso Mexiquense proponen hasta 34 años de cárcel por despojo familiar

* La diputada Miriam Silva resaltó que se busca reconocer, visibilizar y sancionar el despojo familiar……

Por Martha Romero

Debido a que el tipo penal de despojo no contempla los casos basados en abuso de confianza, manipulación emocional o aprovechamiento de la dependencia familiar, la diputada Miriam Silva Mata, integrante de la bancada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), propuso tipificar esta conducta como despojo familiar, con una pena de hasta 34 años de prisión.

Explicó que el delito se configuraría cuando se cometa en contra de una persona ascendiente o descendiente, cónyuge, concubina o concubinario, familiar hasta el tercer grado, así como de persona tutora, curadora, cuidadora, albacea, apoderada o con quien la víctima haya tenido una relación de confianza.

Añadió que se trata de reconocer, visibilizar y sancionar esta conducta con claridad, así como endurecer las penas por este delito, particularmente cuando se cometa en contra de personas adultas mayores y afecte su vivienda o medios de subsistencia. Además, compartió que actualmente el delito se persigue de oficio.

Para estos casos, dijo, la propuesta de reformar el Código Penal estatal plantea que la sanción actualmente prevista que es de hasta 17 años de prisión y hasta mil días multa, se incremente en una mitad y hasta el doble, por lo que podrían imponerse hasta 34 años de cárcel y dos mil días multa.

Silva Mata añadió que el patrimonio de una persona mayor no es solo un conjunto de bienes, sino su historia de vida y el resultado de décadas de trabajo, por lo que permitir que, en un momento, se les arrebate y más aún desde su propio círculo de confianza, es una injusticia que no debe ignorarse.

“Esto no es un conflicto familiar, no es un malentendido, esto es violencia”, señaló al tiempo de advertir que en México y en el Estado de México miles de personas mayores están siendo despojadas de lo único que poseen, que es su vivienda, su patrimonio y el fruto de toda una vida de esfuerzo y sacrificio.

Por último, precisó que no se trata de personas extrañas, sino de sus propios familiares, quienes, aprovechándose de su confianza, de la dependencia económica, emocional o física, e incluso de su deterioro cognitivo, les arrebatan bienes, ingresos, tranquilidad y, muchas veces, su dignidad.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *