* Tras casi tres años de solicitudes sin respuesta, Realitrans A.C. exige un inmueble para crear una clínica y centro comunitario para brindar servicios de salud, prevención y justicia a mujeres trans y población vulnerable; el lunes definirán nuevas acciones; advierte que radicalizará sus protestas si el gobierno estatal no cumple……
Por Mireya Álvarez
Después de casi tres años de solicitar sin una respuesta concreta la asignación de un espacio físico, integrantes de Realitrans A.C. elevaron la presión contra el Gobierno del Estado de México y exigieron la creación de un centro comunitario y una clínica en Toluca para atender a mujeres trans, personas de la diversidad sexual y otros sectores en situación de vulnerabilidad.
La protesta fue encabezada por Sharon Hernández, representante de la organización, quien advirtió que las activistas no están dispuestas a continuar recibiendo únicamente promesas, convenios y reuniones sin resultados.
La demanda, explicó, no consiste solamente en obtener un inmueble para la asociación, sino en contar con un espacio desde el cual puedan desarrollar proyectos de “salud, prevención, justicia y acompañamiento”, con recursos provenientes de fundaciones nacionales e internacionales.
“Nuestra petición como el espacio no se ha concretado y esa es nuestra petición”, señaló Hernández, al recordar que durante este periodo han firmado convenios de colaboración y trabajado con instituciones públicas, pero sin que se materialice la entrega del inmueble que solicitan.
Uno de los principales argumentos de las activistas es la falta de servicios accesibles para la población trans en el Valle de Toluca.
Hernández cuestionó que las mujeres trans tengan que trasladarse hasta Zumpango para acceder a servicios especializados, particularmente cuando existen denuncias sobre dificultades para obtener medicamentos hormonales y otros insumos.
La distancia, sostuvo, representa una barrera adicional para quienes carecen de recursos económicos para trasladarse y, en algunos casos, terminan realizando viajes para encontrarse con que el medicamento que necesitan no está disponible.
La situación resulta todavía más delicada para las mujeres trans que ejercen trabajo sexual, debido a que desarrollan sus actividades principalmente durante la noche y enfrentan condiciones de vulnerabilidad y riesgo.
“Necesitamos espacios aquí en el municipio de Toluca”, sostuvo la activista.
El proyecto que plantea Realitrans contempla un centro comunitario y una clínica donde puedan ofrecerse pruebas, preservativos, orientación, vinculación con servicios de salud y acompañamiento para casos relacionados con justicia y derechos humanos.
Tras la manifestación, las integrantes de Realitrans establecieron una mesa de diálogo con la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, con una nueva reunión programada para el próximo lunes a las 12:00 horas.
La organización también buscará el acompañamiento de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) para que participe como observadora del proceso.
Hernández dejó claro que el diálogo no significa que hayan desistido de sus movilizaciones. por el contrario, señaló que esperan que el próximo encuentro se traduzca en una respuesta concreta sobre el espacio que llevan años solicitando.
En caso contrario, las activistas analizan instalar un plantón permanente frente a instalaciones gubernamentales, incluso durante día y noche, hasta obtener una solución.
“Si tenemos que llegar hasta la Ciudad de México, a la mañanera, para que nos escuche la presidenta, lo vamos a tener que hacer porque no nos vamos a quedar con los brazos cruzados”, advirtió.
La representante de Realitrans insistió en que la falta de un espacio propio tiene consecuencias directas para las personas que requieren atención.
Explicó que, durante las noches, cuando mujeres trans y mujeres cisgénero ejercen trabajo sexual, no existen servicios disponibles que puedan proporcionarles de manera inmediata preservativos, pruebas u orientación.
Ante la falta de recursos, algunas personas pueden optar por trabajar sin protección, situación que incrementa los riesgos para su salud y para terceros.
“Lo que necesitamos es un espacio para poder atender a nuestras compañeras”, enfatizó.
La organización sostuvo que cuenta con constitución legal y autorización como donataria, por lo que busca que el inmueble permita desarrollar proyectos propios y canalizar recursos de otras organizaciones y fundaciones hacia el Estado de México.
La inconformidad de Realitrans también cuestiona la falta de resultados después de años de acercamientos institucionales.
Hernández reconoció que existe disposición para mantener abiertas las puertas del diálogo, pero recalcó que las activistas necesitan que las autoridades pasen de los compromisos a acciones verificables. “Necesitamos ayudar a nuestras compañeras”, sostuvo.
La próxima reunión con la Secretaría de las Mujeres será el punto de partida para determinar si la organización considera que existe una ruta clara para conseguir el espacio o si, por el contrario, intensificará sus acciones de protesta.
Por ahora, la exigencia permanece sobre la mesa, un espacio físico en Toluca para brindar atención integral a mujeres trans, personas de la diversidad sexual, población vulnerable y personas en movilidad, con servicios que permitan cubrir necesidades de salud, prevención, justicia y acompañamiento que, aseguran, actualmente permanecen desatendidas.


