* Tras el desastre de la Prueba PISA, la dirigencia nacional de PAZ plantea una reforma constitucional urgente para destinar el 3% del PIB a las aulas y recortar el gasto militar……
Por Mireya Álvarez
Sin presupuesto, cualquier promesa de transformar las aulas en México es pura demagogia; con esa contundencia, Hugo Flores Cervantes, líder nacional del Partido Paz y diputado federal, arremetió contra la crisis del sistema educativo e increpó las prioridades presupuestales del Gobierno; “basta de engordar la chequera del aparato de seguridad mientras la enseñanza pública se desmorona por falta de recursos”.
La denuncia ocurre tras el duro varapalo de la Prueba PISA, cuyos datos confirman la parálisis del desempeño estudiantil, donde México cayó siete puntos en lectura y matemáticas respecto a 2022, se estancó por completo en ciencias y arrastra a un alarmante 41.8 por ciento de sus alumnos al pozo del bajo rendimiento, el doble que el promedio de la OCDE, mientras que la excelencia roza el cero absoluto en 0.5 por ciento.
“¿Y si le quitamos lana a seguridad y se la metemos a educación? Este año van 454 mil millones de pesos para seguridad, solo la federal… y el presupuesto educativo se redujo. Se pueden inventar nuevos modelos educativos, pero mientras no haya recursos, nada va a cambiar”, exclamó.
Frente al retroceso continuo, la dirigencia de PAZ busca llevar la discusión al texto constitucional para frenar el ahogamiento financiero del sector, en este aspecto, dijo que, las claves de la exigencia parlamentaria apuntan a una Reforma constitucional blindada, para elevar por mandato legal la inversión educativa a un piso mínimo e irreductible del 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), alineando al país con los estándares de las naciones desarrolladas; reorientar de inmediato la bolsa federal de 454 mil millones asignada al aparato de seguridad pública para inyectarla en infraestructura escolar y formación docente; y frenar la simulación de planes de estudio “modernos” o “nacionalistas” que operan en la quiebra y no resuelven la brecha de conocimiento en las aulas.
La advertencia de Flores Cervantes es tajante; si la Cámara de Diputados no corrige el rumbo y deja de subordinar las escuelas al gasto policial y militar, el retroceso cognitivo de las nuevas generaciones seguirá siendo la condena permanente del desarrollo nacional.


