NACIONAL

“Hay jueces elegidos que no tenían idea de un expediente”: Sánchez Cordero

A poco más de un año de implementarse la reestructuración dentro del Poder Judicial, el Palacio Legislativo de San Lázaro se convierte en el escenario para un balance crítico.

Desde las entrañas constitucionales de una institución que conoce a la perfección, la ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y actual diputada federal por Morena, Olga Sánchez Cordero, conversó sobre el funcionamiento actual del máximo tribunal del país y los claroscuros que ha dejado la implementación de la reforma en la materia.

Al ser cuestionada expresamente sobre si el funcionamiento actual de la Suprema Corte está respondiendo a lo que proyectaba el espíritu constitucional original, Sánchez Cordero fue tajante al evocar los años de consolidación del tribunal.

“Yo te quiero decir que yo pertenezco a una etapa de la Corte, a la novena época de la Corte. La novena época de la Corte empezó en 1995 —rememoró, calificando dicho periodo como una ‘época de oro’ por la presencia de ‘verdaderos gigantes’ y la consolidación de la Corte como un auténtico tribunal constitucional a través de figuras como las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad”, expresó la legisladora desde su oficina en la Cámara de Diputados.

No obstante, al contrastar esa mística de trabajo con la realidad del diseño vigente derivado de la reforma judicial, la legisladora marcó distancia.

Recordó el dinamismo con el que despachaban las salas penales y civiles en su tiempo y admitió que, aunque observa a los ministros actuales “trabajar mucho”, la nueva dinámica del pleno suele entorpecer la eficiencia debido al exceso de intervenciones y disensos particulares.

La conversación obligada giró hacia uno de los ejes más polémicos de la reestructuración: la selección de jueces y magistrados mediante el sufragio popular.

Con la experiencia que le dan 25 años dentro de la impartición de justicia, Sánchez Cordero destapó las razones por las cuales decidió no respaldar la propuesta en las cámaras legislativas.

“Yo lo que dije siempre, lo sostuve y por eso no voté la reforma judicial, yo no la voté”, expresó la diputada de manera directa.

“Es que la responsabilidad de los candidatos, si ya era una decisión tomada que iban a ser electos, es una forma distinta de la carrera judicial y de la preparación interna del Poder Judicial.

“Que fueran los mejores y que cualquiera que se hubiera votado fueran los mejores. Yo creo que ahí fallaron los comités de selección. Te lo digo con todas sus letras”.

Para la ministra en retiro, el filtro encargado de postular los nombres que aparecieron en las boletas careció del rigor necesario para asegurar la excelencia técnica en la judicatura.

“Los comités de selección tienen una gran responsabilidad en la selección de los candidatos para ir a votar en votación popular.

“Yo les decía ‘que hayan estado siquiera en el Poder Judicial unos cuantos años; siquiera que hayan conocido los expedientes; siquiera que hayan estado capacitando'”.

Sánchez Cordero alertó que la falta de oficio y la nula familiaridad con las dinámicas de los tribunales ya comenzaron a pasar factura dentro del sistema reestructurado.

“Hay quienes no tenían la más remota idea de un expediente, ni de un juicio, y la verdad es que terminaron renunciando. Hay muchos que están renunciando, o varios que están renunciando. Porque no conocían el reto, y el reto no es fácil”, concluyó.

Las palabras de Sánchez Cordero abren un debate ineludible sobre las costuras de la reforma judicial, el verdadero desafío de la impartición de justicia no radicaba únicamente en transformar el método de elección, sino en blindar la idoneidad y el rigor técnico de quienes asumen la toga.

El testimonio de una de las voces con mayor legitimidad institucional advierte que, mientras los filtros de selección sigan fallando, la promesa de una justicia pronta, experta e independiente continuará siendo una asignatura pendiente.

Similar Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *