El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) se encuentra en la etapa de definición de la integración y presidencia de las distintas comisiones electorales que operarán durante los trabajos preparatorios del proceso electoral de 2027, un ejercicio que adquiere especial relevancia debido a los cambios derivados de las recientes reformas electoral y judicial aprobadas en la entidad.
En las próximas semanas, el Consejo General deberá concretar la distribución de responsabilidades entre las siete consejerías electorales, con el objetivo de garantizar una integración equilibrada y evitar que una misma consejería concentre la presidencia de diversas comisiones, fortaleciendo así la pluralidad y el funcionamiento institucional del organismo.
Durante el proceso electoral anterior se contó con seis comisiones permanentes encargadas de áreas fundamentales para la organización de los comicios, entre ellas Organización Electoral, Vigilancia de las Actividades Administrativas y Financieras, Acceso a Medios, Propaganda y Difusión, Promoción y Difusión de la Cultura Política y Democrática, Seguimiento al Servicio Profesional Electoral e Igualdad de Género.
Asimismo, operaron comisiones especiales relacionadas con el Registro de Partidos Políticos y la revisión y actualización de la normatividad interna del instituto, además de grupos de trabajo enfocados en la designación de vocalías de órganos desconcentrados, organización y capacitación electoral, así como del Servicio Electoral Profesional.
De cara a la elección de ayuntamientos y diputaciones locales de 2027, una de las primeras instancias que deberá entrar en funciones será la comisión encargada de la vinculación con los órganos desconcentrados, debido a la importancia que tendrá la preparación territorial y operativa del proceso.
Las modificaciones legales recientemente aprobadas han obligado a las áreas técnicas del IEEM a realizar análisis detallados para identificar el impacto que tendrán en la estructura institucional, los procedimientos administrativos y las distintas etapas de la organización electoral.
Entre los temas que requieren adecuaciones destacan la organización de los procesos, el registro de candidaturas, los plazos de actuación y diversos procedimientos que deberán armonizarse con el nuevo marco normativo.
Recientemente entró en vigor el llamado Plan B de la reforma electoral mexiquense, que modificó de manera significativa el calendario electoral al adelantar el inicio formal del proceso, pasando de enero a septiembre, además de establecer la necesidad de emitir legislación secundaria relacionada con la elección judicial, la nulidad de elecciones y los mecanismos de revisión de candidaturas.
Con estas definiciones, el IEEM comienza a delinear la ruta institucional que seguirá rumbo a uno de los procesos electorales más importantes para la vida política del Estado de México.


