* El gobierno mexiquense impulsa la primera etapa de la Universidad Rosario Castellanos, pero el resumen de la convocatoria no especifica el monto de inversión, la capacidad estudiantil ni los recursos necesarios para concluir el proyecto……
Mientras miles de jóvenes mexiquenses enfrentan dificultades para acceder a la educación superior, el gobierno del Estado de México, encabezado por Delfina Gómez Álvarez, puso en marcha una licitación para construir la primera etapa de la Universidad Rosario Castellanos, en el municipio de La Paz, aunque el resumen oficial de la convocatoria no permite conocer cuánto dinero público se destinará al proyecto.
El Instituto Mexiquense de la Infraestructura Física Educativa (IMIFE), dirigido por Hernando Peniche Montfort, publicó este martes 27 de octubre la licitación pública nacional LO-74-030-915109922-N-68-2026, correspondiente a la construcción de un edificio y obras exteriores para este nuevo espacio universitario.
La convocatoria establece que la visita al lugar de los trabajos se realizará el 3 de noviembre, la junta de aclaraciones tendrá lugar el día 4 y la apertura de propuestas económicas y técnicas está programada para el 11 de noviembre.
Aunque la ampliación de infraestructura educativa representa una oportunidad para incrementar la cobertura universitaria, el proyecto plantea interrogantes sobre su planeación financiera, dimensiones y beneficios concretos para los estudiantes.
El resumen publicado no precisa el presupuesto destinado a esta primera etapa, la superficie que ocuparán las instalaciones, el número de aulas proyectadas ni cuántos alumnos podrán recibir educación una vez concluidos los trabajos.
Tampoco permite establecer cuánto costarán las siguientes etapas, si estarán contempladas dentro de futuros presupuestos o cuándo podría comenzar formalmente la actividad académica.
La ausencia de estos datos en el resumen no significa necesariamente que estén omitidos en el expediente completo; sin embargo, resulta indispensable que las autoridades los expliquen públicamente.
Construir instalaciones universitarias no garantiza, por sí solo, ampliar las oportunidades educativas. También se requieren docentes, equipamiento, servicios, mantenimiento y recursos suficientes para sostener su funcionamiento.
El gobierno estatal deberá precisar la inversión integral y los compromisos presupuestales que implicará esta nueva institución.
La verdadera utilidad del proyecto dependerá de que las obras se concluyan oportunamente y se traduzcan en espacios educativos funcionales, accesibles y suficientes para atender la demanda estudiantil de la región oriente del Estado de México.


