NACIONAL

Ni pueblo, ni delincuentes y menos gobierno nos respetan: GN

Desde la llegada de la Guardia Nacional al puerto de Acapulco el pasado 26 de octubre de 2023, luego de la tragedia que provocó el huracán Otis, que destruyó gran parte de la bahía y que generó destrucción y muerte a su paso, los elementos castrenses tuvieron que sujetarse a las condiciones poco favorables que ofrecía el puerto, para cumplir las labores encomendadas, en espera de que pudieran mejorar al paso de los días.

Pero han pasado ya poco más de seis meses y las condiciones en las que viven cada día se recrudecen y son más hostiles.

“Vivimos en casas de campaña que nosotros tuvimos que comprar. Nos cooperamos entre todos para tener agua, comprarnos pipas (cuestan entre 600 y mil pesos) y cuando se nos acaba vamos a conseguir más agua a las casas de orilla o a las construcciones que tienen. La luz, nosotros compramos nuestro cable. Hay lugares, predios, de los compañeros donde no tienen nada. Ahí, de plano sí están más abandonados y mandan a comprar todo”.

Elementos de la Guardia Nacional se muestran indignados por la forma en la que el Gobierno se ha olvidado de ellos por lo que hoy viven en situaciones deplorables. Denuncian que el dinero que les han dado no alcanza a cubrir sus necesidades prioritarias.

“En Marina teníamos contemplado tres tercios de 70 pesos, pero aquí con ellos únicamente aplican dos. Y eso si es que llegamos a tiempo, pues, si no, no nos sirven de comer. Nosotros compramos prácticamente nuestra comida porque pues es deplorable, la verdad.

¿Se imagina las instalaciones? No tenemos, las cocinas son habilitadas y pues hay mucha mosca, zancudo, está feo, pero muy feo.

Cuando pasó lo del huracán, mucho personal de nosotros se enfermó de dengue, otros de salmonelosis; de hecho, hay mucho personal que ya desertó, incluso hay personal fallecido.

Unos murieron insolados y otro simplemente apareció muerto, tras pedir permiso para salir a hacer un depósito. Desconocemos por qué motivo”.

¿Bajo las órdenes de quién están ahí?

Elementos de la Guardia Nacional han denunciado que ellos trabajan bajo las órdenes de lo que llaman ‘mando especial’, que formaron cuando pasó lo del Otis, con batallones de policía militar que están disfrazados como batallones de Guardia Nacional.

Se dice que ellos estructuraron sus batallones, pero no contemplaron instalaciones y es por eso que ahora se encuentran en situación deplorable.

“Todos están molestos, pero no se atreven a hablar pues va contra los principios de nosotros como militares.

Pero pega más la necesidad, no sólo tenemos que mantener a nuestras familias, sino comprar todo, y nos dicen que nos quedaremos aquí de fijo, de base. Sin poder ver a nuestras familias”.

Reconocen que lejos de recibir la confianza o el apoyo de los propios habitantes del puerto, se enfrentan al rechazo y la desconfianza de muchos de ellos.

“Es frustrante de que no haya ningún respeto ante nosotros por parte de la población, de los delincuentes y del gobierno que nos manda a trabajar sin instalaciones”.

Fuentes confiables que han informado sobre las condiciones poco saludables en las que trabajan los integrantes de la GN aseguran que el Secretario de la Marina estaría enterado de lo que sucede con ellos en Acapulco.

“Suponemos que sí, porque a nosotros los cambios de adscripción no los hace Semar. Ellos deben de saber todo. Se supone que están con el alto mando, pero ya hemos hecho varias inconformidades y simplemente no se ve nada”.

Además de vivir en casa de campaña, no tienen agua, tanto así que su ropa, los mismos uniformes, que están totalmente desgastados, los lavan cada tres, cuatro o cinco días, porque no hay agua.

“Imagínese si esto vivimos los hombres, el infierno que es para nuestras compañeras mujeres, quienes además tienen que soportar acoso sexual por parte de nuestros superiores”.

Elementos que están sufriendo las adversidades y el abandono de sus jefes, alertan al propio presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Qué le puedo decir, que se acabe la Guardia Nacional, porque no, no funcionó. No sé si no se ha dado cuenta el señor, pero no funcionó. Y menos en manos de la Secretaría de la Defensa. Cuando Sedena tomó el mando operativo hicieron una ‘integración conjunta’ y formamos parte de esos batallones de policía militar; entonces los marinos estamos bajo las órdenes de la Sedena. Desde ahí, comenzaron las inconsistencias y los problemas entre el personal, porque no es el mismo ambiente”, advirtió el elemento de la Guardia Nacional.

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