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Padre exige esclarecer muerte de su hija y denuncia irregularidades tras atención en Hospital del Niño de Toluca

* A más de siete años del fallecimiento de la menor identificada con las iniciales YMAF, Maximino reclama respuestas sobre la atención médica, los procedimientos realizados al cuerpo y el destino de órganos o tejidos; exige que se cumplan integralmente las medidas emitidas por organismos de derechos humanos……

Por Mireya Álvarez

Siete años después de perder a su hija, Maximino asegura que sigue enfrentando preguntas sin respuesta, y es que de acuerdo con el padre de la menor identificada con las iniciales YMAF volvió a hacer público su caso para exigir que las autoridades esclarezcan las presuntas irregularidades ocurridas tanto durante la atención que recibió la niña en el Hospital del Niño de Toluca como después de su fallecimiento.

Su reclamo es contundente, debido a que sostiene que no aceptará que el expediente quede cerrado mientras persistan dudas sobre lo sucedido y mientras, desde su perspectiva, no se hayan cumplido completamente las medidas establecidas a raíz del caso.

Los hechos se remontan al 14 de abril de 2019, según narró Maximino, su hija ingresó al Hospital del Niño por un dolor abdominal y fue sometida a una laparotomía exploradora, pese a que continuó con molestias, aseguró, fue dada de alta, y tres días después, el 17 de abril, la menor falleció.

A partir de ese momento comenzó, de acuerdo con el padre, una larga batalla para conocer exactamente qué ocurrió.

Maximino afirmó que una médica de la propia institución planteó realizar un estudio de patología para establecer las causas de la muerte, pues habría dudas sobre el origen del fallecimiento, a lo que él y su familia aceptaron bajo la condición, dijo, de que se practicara únicamente el procedimiento necesario para dicho estudio y que no se efectuaran otras intervenciones al cuerpo.

Sin embargo, posteriormente surgieron señalamientos que incrementaron las sospechas de la familia, Maximino denunció la presunta existencia de certificados de defunción duplicados y aseguró que personal de una funeraria habría advertido indicios de extracción de diversos órganos; entre sus señalamientos más graves se encuentra la presunta ausencia de la lengua de la menor.

El padre cuestionó además cuál habría sido el destino de cualquier órgano o tejido retirado durante los procedimientos posteriores al fallecimiento; por lo que, también sostuvo que la empresa responsable del manejo de residuos hospitalarios no ha aportado, desde su perspectiva, información suficiente para aclarar qué ocurrió con esos materiales.

Para Maximino, el paso de los años no puede convertirse en argumento para abandonar las investigaciones.

El padre señaló que la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) emitió una recomendación relacionada con el caso y que el Instituto Materno Infantil del Estado de México la aceptó; asimismo, afirmó que él y su familia cuentan con reconocimiento como víctimas por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de México desde el 7 de julio de 2025; pero, pese a ello, sostiene que las medidas derivadas de la recomendación no se han cumplido completamente.

“Una recomendación no puede ser incompleta o parcial”, reclamó al insistir en que las autoridades deben revisar nuevamente el expediente y responder cada una de las interrogantes que permanecen abiertas.

Su exigencia no se limita a conocer las circunstancias médicas que precedieron a la muerte; también demanda establecer qué procedimientos fueron practicados posteriormente al cuerpo de su hija, quién los autorizó, qué tejidos u órganos fueron retirados, “si efectivamente ocurrió, y cuál fue su destino”.

Maximino explicó que recientes denuncias sobre otros casos registrados en instituciones médicas del país reavivaron el dolor y las dudas que su familia arrastra desde 2019; por ello decidió colocar nuevamente el expediente ante la opinión pública.

Ahora exige que las instituciones involucradas den respuestas documentadas, se determine si existieron responsabilidades y se cumpla íntegramente con las medidas que correspondan.

Y es que, a más de siete años de los hechos, la familia sostiene que no busca explicaciones parciales, sino certeza sobre lo ocurrido con YMAF antes y después de su muerte.

Las acusaciones relacionadas con una posible extracción irregular de órganos, así como las demás anomalías denunciadas, corresponden hasta ahora a señalamientos formulados por el padre. Mientras no existan peritajes, documentos oficiales o resoluciones de las autoridades competentes que los acrediten, no pueden presentarse como hechos comprobados. Precisamente por ello, Maximino insiste en una demanda que mantiene desde hace años; “que se investigue a fondo y que cada interrogante sea respondida”.

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