La noticia cayó como un balde de agua helada en el campamento de los New England Patriots: su corredor estelar, TreVeyon Henderson, ha sido descartado oficialmente para el partido inaugural de la NFL 2026 frente a los Seattle Seahawks. El duelo, que se jugará este miércoles 9 de septiembre, tenía todos los ingredientes para ser una revancha de alto voltaje tras el Super Bowl LX, pero ahora los Patriots tendrán que enfrentar el reto sin su mejor hombre en el backfield.
La baja de Henderson se debe a una lesión en el tobillo derecho sufrida durante una práctica el pasado 24 de agosto. Desde entonces, el novato sensación de 2025 no ha podido participar en ninguna de las tres sesiones de entrenamiento más recientes, lo que llevó al staff encabezado por Mike Vrabel a tomar la decisión definitiva: “Veremos cómo se siente hoy. Veremos si puede hacer algo. Está trabajando extremadamente duro para regresar”, declaró el coach días antes de la confirmación, pero la realidad terminó siendo más dura de lo esperado.
Para los aficionados de los Patriots, la ausencia de Henderson es un golpe directo al corazón de la ofensiva. El año pasado, el corredor rompió todos los pronósticos al sumar 911 yardas terrestres y 9 touchdowns en 180 acarreos, además de 35 recepciones para 221 yardas y un touchdown más. Su promedio de 5.1 yardas por acarreo no solo fue récord para un novato en la franquicia, sino que lo catapultó como una de las armas más letales de la AFC.
Sin Henderson, la presión recae ahora sobre Rhamondre Stevenson, quien tendrá que cargar con la responsabilidad de ser el corredor titular en un partido que promete ser una auténtica guerra en el emparrillado. Stevenson, conocido por su estilo físico y su capacidad para romper tacleadas, tendrá que demostrar que puede mantener el ritmo explosivo que Henderson imprimió la temporada pasada.
La profundidad en la posición también se pone a prueba. Los Patriots cuentan con Corey Kiner en el roster activo, un refuerzo que apenas llegó al equipo una semana antes del kickoff. Además, el staff podría elevar a Lan Larison o Hassan Haskins desde el equipo de prácticas para cubrir la rotación y evitar quedarse cortos ante una defensiva de los Seahawks que sabe cómo castigar a los corredores rivales.
La situación es especialmente delicada considerando que el partido contra Seattle no es uno más: es la revancha directa del Super Bowl LX, donde los Seahawks le arrebataron el anillo a los Patriots en un duelo que aún arde en la memoria de la afición de Nueva Inglaterra.
Aunque la baja de Henderson para el debut es oficial, el panorama para las próximas semanas sigue siendo incierto. El equipo lo mantiene en estatus “cuestionable” para la Semana 2, dependiendo de cómo evolucione la lesión en el tobillo derecho. Por ahora, el corredor no ha pisado el campo de entrenamiento desde el 24 de agosto, lo que enciende las alarmas sobre su recuperación y el riesgo de que la ausencia se prolongue más allá del arranque de temporada.
La experiencia de Henderson en playoffs, donde participó en los cuatro partidos de postemporada de 2025 incluyendo el Super Bowl, lo convierte en una pieza clave para las aspiraciones de los Patriots. Su capacidad para romper jugadas grandes y su explosividad en el juego aéreo y terrestre son difíciles de reemplazar, especialmente en partidos de alto voltaje como el que se avecina contra Seattle.
El coach Mike Vrabel enfrenta ahora el reto de ajustar su plan de juego sin su corredor estrella. La ofensiva tendrá que apoyarse más en el brazo de su mariscal y en la creatividad de su cuerpo de receptores, mientras busca que Stevenson y Kiner puedan mantener el ataque terrestre a flote.
La presión también recae sobre la línea ofensiva, que deberá abrir huecos ante una de las defensivas más físicas de la NFC. Cualquier error podría costar caro en un partido donde cada yarda será peleada como si fuera la última.


