* El nuevo modelo debe priorizar la prevención, la profesionalización y evaluación objetiva, sin vulnerar la independencia de las personas juzgadoras……
La disciplina judicial no debe limitarse a castigar conductas indebidas, sino convertirse también en una herramienta para prevenir irregularidades, fortalecer la profesionalización y mejorar el desempeño de quienes imparten justicia, sostuvo Maricela Reyes Hernández, magistrada presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial del Estado de México.
Durante la conferencia “Retos y Realidades del Tribunal de Disciplina Judicial”, realizada en la Universidad JEVAM, en Toluca, Reyes Hernández expuso los principales desafíos que enfrenta la construcción del nuevo modelo de disciplina judicial derivado de la reforma al Poder Judicial.
La magistrada explicó que uno de los mayores retos ha sido construir, prácticamente de manera simultánea, el marco normativo y operativo del nuevo Tribunal mientras éste mantiene en marcha sus funciones y atiende las responsabilidades que le corresponden.
Señaló que la experiencia acumulada durante esta primera etapa ha permitido identificar aspectos fundamentales para el funcionamiento del modelo disciplinario, entre ellos la necesidad de cambiar la visión tradicional de la disciplina judicial.
Bajo esta perspectiva, planteó que la disciplina no debe entenderse únicamente como un mecanismo sancionador, sino como una herramienta que permita detectar áreas de oportunidad, prevenir conductas irregulares y contribuir a la profesionalización de las personas juzgadoras. De ahí la premisa de “prevención antes que sanción”
De cara a los siguientes años, la magistrada consideró necesario fortalecer la profesionalización, la prevención y la objetividad en los procesos de evaluación. Las experiencias obtenidas durante esta primera etapa, dijo, permitirán pasar gradualmente de la construcción institucional a la consolidación del Tribunal.


