Por Mireya Álvarez
Las lluvias que se han registrado durante los últimos meses y recientes días se mantienen bajo vigilancia a municipios del Estado de México, principalmente en la zona oriente y en puntos de la cuenca del Río Lerma, donde autoridades de los tres órdenes de gobierno mantienen trabajos preventivos para contener inundaciones y reducir afectaciones a viviendas y otros inmuebles.
Entre los municipios que han reportado afectaciones se encuentran Ecatepec, La Paz, Chalco y Toluca, mientras que en el Valle de Toluca también se mantiene atención en demarcaciones como Metepec, San Mateo Atenco, Mexicaltzingo, Santiago Tianguistenco y Lerma. La Paz concentra hasta ahora el mayor número de reportes, con dos eventos, aunque parte del problema está relacionado con el agua proveniente de la Ciudad de México.
Adrián Hernández Romero, Coordinador General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México, advirtió que la temporada de lluvias será prolongada y que el pronóstico contempla precipitaciones hasta noviembre, aunque reconoció que las condiciones pueden modificarse, ante este escenario, dijo que, los municipios, sus organismos de agua y la Comisión del Agua del Estado de México mantienen labores de limpieza y prevención.
Hernández Romero indicó que, en la cuenca del Río Lerma, hasta el momento no se han registrado afectaciones en San Mateo Atenco y otros municipios aledaños, aunque se mantiene una vigilancia permanente, e incluso enfatizó que se colocó una costalera para contener un boquete registrado recientemente.
De acuerdo con la evaluación oficial, el funcionario agregó que las afectaciones de este año han sido menores que las observadas en periodos anteriores, particularmente en esta cuenca.
“La limpieza de cauces y cuerpos de agua también se ha convertido en una de las principales acciones preventivas. Se han retirado toneladas de basura y se realizaron trabajos en la presa Alzate, donde se encontraron objetos como colchones que obstruían el paso del agua”, declaró el funcionario, sin embargo, dijo que las autoridades aún no cuentan con una cifra que permita establecer porcentualmente cuánto han disminuido las afectaciones respecto al año pasado.
En este sentido, y pese a las afectaciones registradas, el titular de Protección Civil manifestó que ningún municipio ha solicitado hasta ahora la activación del fideicomiso destinado a atender emergencias. “Este fondo cuenta con 100 millones de pesos, pero sus recursos no pueden utilizarse de manera automática, debido a que deben cumplirse las reglas de operación establecidas para su aplicación”, explicó.
No obstante remarcó que, la falta de activación del fondo no significa que las autoridades hayan dejado de atender las contingencias, por ello, dejó en claro que la coordinación estatal mantiene apoyo cuando los municipios lo solicitan o cuando tiene conocimiento de alguna emergencia que requiere intervención.
“Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en las zonas donde viviendas y otras construcciones han ocupado cauces naturales o sitios expuestos a escurrimientos. En San Pedro de Tenayac, por ejemplo, la crecida del río provocó afectaciones en 22 viviendas, seis de ellas consideradas de mayor gravedad”, informó.
Ante ello, señaló que, en diversos puntos, el problema no deriva únicamente de la intensidad de las lluvias, sino de modificaciones realizadas al curso natural del agua. “Muros, llantas y otras estructuras pueden cambiar la dirección de los escurrimientos y aumentar el riesgo de inundaciones o deslaves”, dijo.
La situación, dijo, también está relacionada con decisiones tomadas años atrás, cuando se permitió la construcción en zonas que requerían evaluaciones técnicas y dictámenes específicos. Ahora, esas omisiones se reflejan en viviendas expuestas a crecientes de ríos y deslizamientos de tierra.
Con una temporada de lluvias que podría extenderse hasta noviembre, por lo que mantuvo el llamado a reforzar la prevención, particularmente en municipios asentados cerca de ríos, cauces y zonas susceptibles a deslizamientos, mientras continúan las labores de limpieza y vigilancia para evitar que las precipitaciones se conviertan en una emergencia de mayores dimensiones.


