Por Mary González
Los niveles de almacenamiento en las principales presas del Estado de México se mantienen en rangos estables y seguros, lo que permite una preparación adecuada rumbo al inicio de la temporada de lluvias, prevista para el próximo 15 de mayo, informó la Comisión Nacional del Agua.
De acuerdo con el organismo, las condiciones actuales corresponden al cierre del periodo de estiaje, lo que facilita una gestión eficiente de los recursos hídricos, además de que se garantiza que no existen riesgos para las comunidades cercanas a estos cuerpos de agua, al tiempo que se mantienen acciones de monitoreo constante y control preventivo.
En la Cuenca del Lerma, la presa José Antonio Álzate registra un nivel del 35 por ciento de su capacidad, con un almacenamiento de 12 millones de metros cúbicos, mientras que la presa Ignacio Ramírez alcanza un 75 por ciento, con 15 millones de metros cúbicos, por su parte, la presa Tepetitlán se ubica en 63 por ciento con 38 millones de metros cúbicos, y la presa Francisco Trinidad Fabela reporta un 39 por ciento, con 4 millones de metros cúbicos almacenados.
En lo que corresponde a la Cuenca del Pánuco, la presa Danxho se encuentra al 73 por ciento de su capacidad, con 23 millones de metros cúbicos, la presa Huapango registra un 22 por ciento con 27 millones de metros cúbicos, mientras que la presa Molino presenta uno de los niveles más bajos con apenas 4 por ciento de llenado y 0.3 millones de metros cúbicos, en tanto que la presa Ñado se mantiene al 50 por ciento con 8 millones de metros cúbicos, y la presa Taxhimay alcanza el 100 por ciento de su capacidad con 40 millones de metros cúbicos.
La Conagua precisó que estos niveles se encuentran dentro de los parámetros de seguridad establecidos, por lo que no se prevén afectaciones para la población, además de que se cuenta con protocolos para la liberación controlada de agua en caso de que las condiciones meteorológicas así lo requieran.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, las lluvias comenzarán de forma gradual durante la segunda quincena de mayo, con precipitaciones estimadas entre 5 y 25 milímetros en las primeras semanas, lo que no representaría, por ahora, un impacto significativo en los niveles actuales de los embalses, aunque se mantendrá la vigilancia permanente ante cualquier variación climática.


