La convocatoria a la sesión del Consejo General del INE de manera estrictamente virtual desató una serie de acusaciones del PRI y Somos en contra de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, a quien señalaron de restringir la libertad del debate, de no tener comunicación con los partidos y pretender convertir el instituto “en un búnker”, lo que ella negó.
“No acepta esta presidencia, ninguna anotación negativa sobre el punto de cualquiera de las representaciones que en este momento existen. La puerta de presidencia siempre ha estado abierta para las representaciones partidistas y no hay una sola representación que establezca que hay puerta cerrada en la presidencia”, respondió Taddei ante las quejas que se extendieron por una hora.
Primero, el representante de la bancada priista del Poder Legislativo, Carlos Gutiérrez Mancilla, comenzó las quejas durante el pase de lista mostrando la puerta de salón de sesiones cerrada y responder “nosotros estamos aquí, los que no están presentes son ustedes, señoras y señores consejeros, aquí estamos en la herradura, afuera porque está todo cerrado”.
El representante del PRI, Emilio Suárez Licona, dijo a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, que si bien ella tiene la facultad de determinar la modalidad en que convoca a la sesión, exigió que “trabajen con absoluta normalidad” pues recordó que vienen llegando de vacaciones, por lo que pidió que se diera un receso “para que vengan aquí a la sesión y permitan vernos a la cara y poder discutir los temas”, pero su propuesta no fue respaldada.
El representante de Somos, Marco Baños, se sumó a estas críticas al recordar que las sesiones de convocatoria estrictamente virtual se implementaron por la pandemia, lo que ya no es válido.
El diputado priista Mancilla fue más allá y sostuvo que había tintes políticos en la decisión de no permitir el debate presencial.
“A nosotros nos parece lamentable que se haga este tipo de acciones porque tienen sin duda un tinte político, no quieren que estemos en la discusión frontal, tratan de ponerse detrás de una pantalla y eso nosotros no lo vamos a permitir, no vamos a quedarnos callados.
“Creemos que hoy el INE es un INE que está cerrado, es un INE que está arrodillado al gobierno y hoy es una muestra más de esa complacencia que le tienen al narcogobierno de Morena, ya no queremos un INE que cambie de color no solamente a morado, sino ahora parece que se está haciendo cada vez más guinda”.
El representante de Morena, Guillermo Santiago, pidió “dejarse de politiquería” pues recordó que los priistas suelen tomar la sesión incluso, desde sus vehículos, en traslados a otros destinos.
Cuando el representante de la bancada morenista Ernesto Prieto se quiso sumar, les ofreció unos tenis rojos para que salieran a las calles, lo que llevó al diputado Mancilla a interrumpir y recordarle que tiene denuncias por deber pensión.
“Yo te invitaría a que mejor pagues tus cosas que tienes ahí porque tú eres un deudor alimenticio, mejor te invito a eso- replicó el priista”, a lo que el morenista respondió que si se lo demuestran, renuncia a la política.
La consejera presidenta Guadalupe Taddei intentó evitar las interrupciones pero los tres micrófonos abiertos confundieron los posicionamientos.
Sobre estas quejas por la modalidad virtual, Taddei recordó que el reglamento permite las sesiones presenciales, las virtuales y las híbridas, pero ofreció diálogo para determinar cómo se darán las siguientes.


