Sin recibir el pago de la quincena, personal médico del Estado de México salió a las calles en distintos puntos de la entidad.
Con esta protesta suman dos días seguidos de movilizaciones y cuatro días desde la fecha en que debió quedar cubierto el salario de más de 10 mil trabajadores.
En Toluca, médicos, enfermeras y empleados administrativos avanzaron por la avenida Doctor Nicolás San Juan. El contingente amagó con extender la marcha hasta Alfredo del Mazo y bloquear la vialidad para presionar a las autoridades.
El retraso dejó de ser solamente una inconformidad laboral. Trabajadores que no llegaron a los hospitales, porque ya no tuvieron dinero para pagar el transporte.
Para algunos, se trata del único ingreso disponible para sostener a sus familias, por lo que la falta de depósito también trastocó la compra de alimentos y el cumplimiento de rentas, créditos y servicios.
“El salario es sagrado y no se vale que lo estén violando. Hay compañeros que tienen este único trabajo y su sueldo nada más es para sustentar las necesidades de su familia”, reclamó América Peña, secretaria general de la Subsección 23 del Centro Médico “Lic. Adolfo López Mateos”.
A cuatro días del incumplimiento, el personal continúa sin una fecha para recibir el dinero. Los trabajadores señalaron que el IMSS-Bienestar atribuye el problema a la Secretaría de Salud estatal, pero ninguna instancia les ha explicado dónde quedó detenido el recurso.
La falta de una respuesta unificó a personal con distintos esquemas de contratación, pues el adeudo no se limita a una sola categoría.
“Somos regularizados, formalizados, de contrato, de base federal, de base estatal y de recursos propios. Todos estamos pasando por esta situación”, sostuvo Peña.
La protesta ocurre en hospitales que ya funcionan con plantillas incompletas, por lo que el ausentismo relacionado con la falta de dinero para el transporte aumentó la presión sobre quienes sí consiguieron presentarse.
Los inconformes aseguraron que buscan mantener la atención a los pacientes, pero advirtieron que no pueden sostener indefinidamente sus jornadas sin salario ni recursos para trasladarse a trabajar.
El personal espera indicaciones de sus representantes para definir el siguiente paso. Si el depósito continúa retenido, no descartan convertir las movilizaciones en un paro generalizado dentro de los hospitales del Estado de México.


