Beatriz Mojica Morga renegó de Andrés Manuel López Obrador e incluso lo llamó autoritario, pero hoy es la coordinadora estatal de la defensa de la transformación y la soberanía nacional en Guerrero.
No es, ni de lejos, la única morenista actual que militó en el PRD, que llegó tarde al movimiento de la Cuarta Transformación y que escaló peldaños hasta convertirse en una de las figuras de la Cuarta Transformación, pero sobre ella se han cargado las tintas.
Cuando la dirigencia de Morena anunció que la senadora Beatriz Mojica había ganado la encuesta para encabezar al partido-movimiento en Guerrero -donde se renovarán la gubernatura, el Congreso y los 85 municipios-, los más radicales levantaron las cejas y los llamados “puros” recordaron su cercanía con Los Chuchos, esa corriente que se quedó con el membrete del PRD después de 2014, cuando casi todos se fueron a Morena siguiendo a López Obrador.
Abelina López, la alcaldesa de Acapulco, que también buscó la coordinación, acusó manipulación de las encuestas, presagió una campaña fallida y declaró que festejar la designación de Mojica era tanto como “celebrar la crónica de una muerte anunciada”. El Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, se resistió a apoyarla.
Han pasado dos semanas y Mojica ha dedicado día y noche a una operación cicatriz que parece infinita. Se reunió ya con casi todos sus competidores en la interna de Morena, se fotografió con el senador Félix Salgado Macedonio, padre de la actual gobernadora, Evelyn Salgado, y a quien todos en Morena ubican como el auténtico jefe de la estructura partidista que movilizó los 640.000 votos con los que ganó la gubernatura en 2021 y el millón de votos que dio Guerrero a Claudia Sheinbaum en 2024.
Ante la ola de críticas a un proceso de designación en el que Morena decidió no transparentar las encuestas, la presidenta Sheinbaum tuvo que salir al paso el lunes, con declaraciones en las que respaldó el perfil de Mojica y llamó a sus compañeros de partido a serenarse. Aun así, las dudas persisten y flotan sobre una campaña proselitista que ni siquiera ha comenzado.
Yo más bien preguntaría: ¿por qué tanto empeño en revivir ese episodio, cuando he participado en Morena ya desde hace varios años?, ya fui diputada local, soy consejera estatal y nacional de Morena y soy senadora con licencia. Mi vida es pública y ese fue un episodio que quedó atrás. Yo estaba en una actuación institucional y en esa etapa había una coalición de partidos, pero nosotros siempre nos hemos mantenido en la izquierda, y en el transitar de nuestra vida uno va tomando definiciones.
El proyecto en el que yo estaba (el PRD) se agotó, se perdió en sus principios, sus valores, se fue descomponiendo, y yo decidí alejarme de ese movimiento, sobre todo en la ruta de las alianzas con el PRI y fui a la sociedad civil. O sea, yo no llegué a Morena por algún cargo. Puedo aceptar que probablemente llegué tarde, porque muchos llegamos en diferentes momentos, pero hay que decirlo con mucha franqueza: llegamos caminando y, al parecer por los resultados de las encuestas, también llegamos de la mano del pueblo.
Este proceso interno tuvo mucha participación. Fuimos 21 aspirantes en la búsqueda de la coordinación en Guerrero. Por tanto, se requiere mucho diálogo, mucha inclusión. Una de nuestras tareas es justamente escuchar a todas las compañeras y compañeros antes de escuchar a toda nuestra militancia. En esas estamos, hemos dialogado ya prácticamente con la mayoría, y la mayoría se ha sumado a este proyecto, que no es de Beatriz Mojica, es el proyecto de la transformación y va más allá de cualquier interés particular. Además, quiero agradecer a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum porque ella, a una pregunta que le hicieron, nos dio su respaldo y, desde luego, eso también nos compromete a seguir trabajando intensamente porque la transformación llegue a cada rincón de Guerrero.
Yo era dirigente partidista. Por eso yo he aceptado durante mucho tiempo, en muchas entrevistas que me han hecho, que pude haberme equivocado, pude haberme equivocado en los tiempos; pero ese no es el punto de la discusión. Porque Andrés Manuel López Obrador ha dejado muy claro que hay quienes se suman antes o después, lo importante es qué has hecho en tu vida y qué hiciste al final de esta historia.


