Los recientes incidentes contra pasos fronterizos y las inmediaciones de las fronteras entre Ucrania y sus aliados suma un nuevo golpe. El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha informado de que un ataque de Moscú con drones ha alcanzado una gasolinera o un terreno próximo a la estación de servicio en Ucrania, a dos kilómetros de la frontera con Polonia, Estado miembro de la UE y de la Alianza Atlántica. Un proyectil también ha impactado en el depósito de un tren de mercancías en una vía muerta, ha añadido.
“La escalada rusa se está convirtiendo en un hecho y los ejemplos se están aproximando cada vez más a la frontera polaca”, ha subrayado el primer ministro conservador antes de una reunión del Centro Gubernamental de Seguridad (RCB). “Las próximas semanas y meses se intensificarán las acciones por parte de Rusia”, ha dicho, al tiempo que anunciaba que, a partir de ahora, Polonia operará “en modo reforzado”.
El ministro de Defensa polaco había informado horas antes del ataque con un grupo de drones Geran-5, unos aparatos no tripulados que tienen más alcance y velocidad que los Sahed. “Uno de ellos impactó a 1 km de la frontera con Polonia, otro a 5 km”, escribió Wladyslaw Kosiniak-Kamysz en la red social X.
Medios polacos y ucranios habían informado el domingo por la mañana de que un dron había impactado en la locomotora de un tren que cubría la ruta entre Kiev y Varsovia, cerca del paso Dorohusk-Yagodzin. “Putin escala el conflicto”, había tuiteado Radoslaw Sikorski, vice primer ministro y jefe de la diplomacia polaca, enlazando a una noticia. Tras facilitar los detalles sobre los impactos, Tusk ha añadido sin embargo: “No confirmamos ninguna otra información”.
Ukrzaliznytsia, la compañía ferroviaria ucrania, había comunicado también que el incidente no había causado heridos. Los trenes eran hasta hace relativamente poco una de las formas más seguras de viajar en el país, pese a la guerra, pero se han convertido cada vez más en blanco de ataques rusos.
“Estamos supervisando constantemente las amenazas aéreas, garantizando la circulación de los trenes y adoptando las máximas medidas de seguridad para los pasajeros y los empleados del ferrocarril”, ha informado el operador ferroviario tras el ataque. Después ha anunciado que la red ferroviaria estaba siendo objeto de un “ataque sistémico” en todo el país. “Nuestro centros de vigilancia y nuestros empleados están en niveles de alerta alto”.
Carl Bildt, ex primer ministro sueco, se encontraba entre los viajeros de un tren que hacía la ruta entre Kiev y Varsovia poco antes del ataque, como ha contado él mismo en X. Ese convoy —en el que viajaba también el ex jefe del Ejecutivo británico Boris Johnson, según Reuters, junto a otras personalidades que volvían de una conferencia en Kiev— recibió un aviso de evacuación. Finalmente, no tuvieron que dejar el tren y pudieron continuar el trayecto hasta Dorohusk, ya en Polonia.
En las últimas semanas ha aumentado el número de incidentes en las inmediaciones de las fronteras de Ucrania con sus vecinos. Este viernes, Tusk reveló que la cooperación entre las autoridades de ambos países había neutralizado ese mismo día una “amenaza directa” en un paso fronterizo, de la que no dio más detalles.
En las últimas semanas, Moscú ha atacado dos veces el lado ucranio de un paso fronterizo en el Danubio con Rumania, también miembro de la UE y la OTAN. Los incidentes se han multiplicado además este verano en las inmediaciones de las fronteras con Moldavia, que aspira a unirse al bloque comunitario. El último, esta semana, mató e hirió a varios civiles con un dron Sahed lanzado contra el puesto fronterizo de Starokozache, en la región de Odesa, según informó el presidente ucranio, Volodímir Zelenski.


